YOLANDA TORRES, ALTA COSTURA

BEGOÑA REZOLA & EL MARCO BLANCO & GONZALEZ LARRAURI & GLAM BROW STUDIO & AINHOA ETXEBERRIA & HOTEL ITURREGI

“Era, soy y seré diseñadora de sueños”… Esta es una frase que encontré entre los párrafos de la web de nuestra protagonista de hoy, la diseñadora Yolanda Torres. Nada más leerla me gustó mucho, porque se trata de una descripción que define como un guante la gran personalidad y la pasión por el trabajo bien hecho de esta mujer, alicantina de nacimiento y donostiarra por circunstancias de la vida… y por amor. Yolanda es una verdadera artista en la concepción de trajes de novia y de fiesta, no hay más que ver sus creaciones.

Sueños… infinidad de sueños son los que se pueden palpar en su atelier de alta costura, situado en Sancho el Sabio, 26. Sueños materializados en una creatividad desbordante a la hora de deslizar la tijera por las telas, en un gusto exquisito a la hora de combinar los tejidos, y en una sensibilidad especial a la hora de entender a sus clientas, que también llegan cargadas de sueños….

Yolanda Torres sabe muchísimo de diseño pero sabe, aún más, cómo lograr que una novia se pueda sentir la mujer más especial el día de su boda. Y qué sueño hay más bonito que el de una novia que está a punto de dar uno de los pasos más importantes de su vida? ¿Queréis soñar con nosotros? ¡¡Vamos allá!!

Colaboradores: Begoña Rezola (tocados), El Marco Blanco (peluquería), Joyería González Larrauri (joyas), Glam Brow Studio (maquillaje), Ainhoa Etxeberria (calzado), y Hotel Iturregi

Modelos: Eluska LeibarAna Elisa R. GomesMónica CenedeseJara RodríguezLara Manzano

Entrevista: Gemma Garbizu
Fotografía: Marian Etxebeste, Fernando Cortés
Grabación de vídeo: Urko Bilbao
Coordinación: Laura Manjarrés
Edición y postproducción: Filtro Creativo

MAKING OF

Hola Yolanda, tu casi casi habrás nacido con una tijera en las manos…

Uyyy con una tijera no, hubiera sido peligroso, pero a los siete años ya vestía a mis muñecas con bolsas de basura y con cualquier retal que encontraba por casa, y a mis amigas las ponía toallas, sábanas y lo que arramplaba en cualquier rincón para “soñar” que estábamos desfilando en París (risas).

¿Has sido de esas niñas que escribían su diario?

No, yo he sido de esas niñas que tenían un gran cuaderno y un lapicero para hacer miles de dibujos que se me iban ocurriendo, que soñaba cada vez que ojeaba las revistas de alta costura (mi madre era modista), y que se emocionaba cuando veía un diseño de Valentino, por ejemplo.

¿Siempre tuviste claro que serías diseñadora de moda?

Siempre, aunque a mi padre no le hacía mucha gracia, ya que pensaba que eso era más un hobby que una carrera seria. Pero yo estaba decidida, así que estudié tres años en la Escuela de Artes de Alcoy. Allí me enseñaron muy bien sobre materiales, tendencias y proyectos, pero todo eso se me quedó un poco corto porque a mí lo que me gustaba de verdad era trabajar manualmente los tejidos, el patronaje y la confección. Mi madre que era modista me había enseñado bastante, de hecho yo me hacía mi propia ropa y no se me daba nada mal, pero sentía que me faltaba mucho aprendizaje en ese campo.

¿Y dónde completaste tu formación?

Al acabar mi graduado en la Escuela de Artes, estudié otros tres años más en la academia Virma de Alicante, mi ciudad natal, y este nuevo aprendizaje sí que me ayudó muchísimo. Además, la propietaria de la academia tenía un taller de alta costura y quiso que trabajara con ella: a los dos años era la jefa del taller y fueron unos años muy interesantes.

¿Siempre has hecho alta costura?

No siempre. Tras esa etapa, creé junto con tres amigas de la academia una marca de Prêt-à- porter. Participamos en varias ferias de la mano de la Asociación de Jóvenes Diseñadores Españoles: en Barcelona en el salón Gaudi y en Madrid en la SIMM, pero, por circunstancias personales, disolvimos la empresa y decidí emprender una nueva aventura en solitario, montando un atelier enfocado al mundo nupcial y de fiesta, que es lo que realmente me atraía.

Tocado hecho a mano de Begoña Rezola. Peinado de El Marco Blanco.

¿Pero ese atelier estaba en San Sebastián?

No, lo monté en Alicante, aún faltaría bastante tiempo para instalarme aquí. En ese primer atelier, además de confeccionar a medida tajes de novia y de fiesta, también lancé una línea de Prêt-à- porter para invitadas que comercializaba en tiendas de la provincia.

¿Y qué motivo te llevó a venir a San Sebastián?

Yo siempre he sido una persona muy inquieta, con ganas de hacer cosas nuevas. Pensé que me vendría muy bien realizar un curso de nuevas tecnologías aplicadas al patronaje por ordenador, quería especializarme algo más en la confección más industrializada. Uno de los mejores lugares para realizarlo era San Sebastián y como tenía una amiga viviendo aquí me decidí a venir. A través de ese curso me surgió la oportunidad de hacer unas prácticas para una firma de moda muy reconocida y, tras las prácticas, trabajé un tiempo en esa empresa.

Pero luego volviste a Alicante…

Sí, me hicieron una oferta muy interesante en una firma muy potente; lo que me atrajo mucho fue que iba a poder desarrollar funciones en el área de producción aparte de diseñar. Y así fue… aprendí mucho.

Así que seguiste en el campo de la moda femenina…

Qué va (Yolanda se parte de risa). Era una marca de “caza y tiempo libre”, ¡¡el reto más difícil de mi vida!! Imagínate pasar de diseñar vestidos de novia a diseñar chalecos de caza; recuerdo que diseñé una nueva línea de montería que sorprendió mucho: había cambiado los bordados de las novias por los adornos en el cuero de los cazadores (risas) pero me sirvió de gran aprendizaje en mi experiencia profesional.

Zapatos de ante y detalle de pedrería de Ainhoa Etxeberria. (Se pueden realizar bajo pedido en 200 colores a elegir y en diferentes materiales.)

¿Y cómo vuelves al mundo de las novias?

Porque a los dos años de estar en esa empresa me llamaron de Pepe Botella, no me podía creer que una firma de alta costura tan puntera en el sector nupcial se fijara en mí, así que no lo dudé, era mi gran oportunidad.

Pero esa época también acabó…

Lamentablemente vino la crisis y la empresa entró en concurso de acreedores, y tras varios eres me tocó el turno. En el tiempo que había estado realizando el curso en San Sebastián había conocido al que actualmente es mi pareja y nos habíamos estado viendo como podíamos. Tuvimos un hijo y seguíamos estando separados por motivos profesionales, así que decidí que ya era hora de venirme aquí y estar todos juntos.

Me imagino que te costaría dar el paso…

Sí que me costó, por un lado porque mi tierra me tira mucho y me daba mucha pena dejarla y, por otro, porque tenía cierto miedo… ¿la vida profesional me sonreiría en esta ciudad?

Pero te sonrió…

La verdad es que no me puedo quejar para nada, todo fue saliendo rodado y, una vez que monté mi atelier en San Sebastián, empecé a trabajar de forma muy continuada hasta hoy. Al principio y durante varios años estuve a caballo entre Alicante y San Sebastián trabajando de aquí para allá con mis clientas, ¡¡una locura!!

Pendientes de oro rosa con ópalo rosas y brillantes blancos de Joyería González Larrauri.

Vamos a centrarnos en el sector de la moda nupcial, me surgen tantas preguntas…

La verdad es que es un campo apasionante. Durante el tiempo que estuve trabajando en Pepe Botella observaba que muchas clientas demandaban cambios en sus vestidos de novia o ceremonia para hacerlos más especiales, más “suyos”, pero estos cambios en muchas ocasiones eran imposibles de realizar por cómo funcionaba la marca. Por eso decidí dedicarme a lo que realmente me llenaba: dar la oportunidad a toda mujer de tener ese vestido hecho especialmente para ella, y que ella misma pueda formar parte durante todo el proceso creativo.

Pendientes de oro rosa con cuarzo rosa, brillantes blancos y zafiros rosas de Joyería González Larrauri.

¿Cómo fue tu vestido de novia Yolanda?

(Yolanda sonríe mientras me confiesa un secreto)… yo no me he casado. Y eso que lo hemos hablado muchas veces, pero no hemos dado el paso. Hemos estado tiempo separados por motivos profesionales, luego nacieron nuestros hijos y, si te digo la verdad, no me urge ese momento.

Además, me imagino que sería tremendamente complicado diseñar tu propio vestido…

Bufff (Yolanda resopla), quizás ese es uno de los motivos principales que no me animan a dar el paso (risas). Tengo tantas ideas diferentes en la cabeza que a ver ¡¡cuál elegiría!! Aunque nunca se sabe, igual cuando menos lo esperes doy el paso.

Sortija de oro amarillo mate con un cuajado de brillantes blancos de Joyería González Larrauri.

Cuando lo des me avisas… ¿Cuánto tiempo hace falta para planificar un vestido de forma adecuada?

Por lo menos necesito cuatro meses para que el proceso vaya madurándose de una forma muy cuidada, como a mí me gusta, pero también depende de los tejidos. Hoy en día los proveedores no tiene mucho stock de tejidos, yo suelo comprar algunos que me encantan y los tengo en mi atelier, pero hay veces que yo misma me complico proponiendo a una clienta un tejido “muy especial” para una idea muy concreta y luego me vuelvo loca buscándolo… aunque tengo que confesar que esos retos también me encantan.

Maquillaje por Glam Brow Studio y peinado de El Marco Blanco.

¿Suelen las novias venir con las ideas claras o hechas un mar de dudas?

Cada novia es un mundo, hay novias que vienen con las ideas muy claras, otras con un montón de ideas que tengo que reordenar y otras que vienen aparentemente sin saber lo que quieren o no quieren, pero todos confían en mi (sonríe).

Tú como diseñadora seguro que prefieres que se dejen aconsejar…

Por supuesto, me gusta que me den cierta libertad en el proceso creativo, pero también me gusta mucho que la propia novia participe en ese proceso, porque ella debe sentirse identificada con la idea, es fundamental. Jamás diseñaría un vestido para una novia por el mero hecho de que a mí me guste sin saber que ella está convencida y de que lo lucirá de una forma natural.

¿Qué es lo que más determina el estilo de un vestido de novia?

Es difícil centrarse en un solo aspecto, pero sin duda, el cuerpo de la novia es un condicionante fundamental. También su forma de expresarse te puede decir cosas… y por supuesto, su personalidad. Hay clientas que nada más entrar por la puerta ya tengo claro que les pega mucho un vestido muy “romántico”, por ejemplo. El cuerpo determina más el tipo de corte, la “silueta” del vestido”, pero la personalidad es la que me permite definir otros elementos como el tipo de tejido, los adornos, los complementos…

Pendientes de plata dorada con esmeraldas y brillantes marrones de Joyería González Larrauri.

Tocado hecho a mano de Begoña Rezola. Peinado de El Marco Blanco.

¿El proceso creativo de un vestido suele ir variando?

La mayoría de las veces, sin duda. Conforme hablas con la clienta te van surgiendo nuevas ideas y conforme vas confeccionando el vestido también. El vestido “te habla”, a mí por lo menos me pasa, y no creo que me haya vuelto loca (risas).

No sé si el vestido habla, la verdad, pero las que sí hablan son tus clientas…. da gusto tener tantos comentarios favorables como tú tienes en tu web y en tus redes sociales.

La verdad es que me siento muy agradecida a todas ellas. Muchos encargos me vienen por el “boca a boca”, porque mis clientas no han dudado en recomendarme a una amiga suya, por ejemplo, y es algo que me llena de satisfacción.

Zapatos de piel y vinilo de Ainhoa Etxeberria.

Una curiosidad… ¿Las novias vienen más solas o acompañadas?

La mayoría de las veces viene acompañadas, pero no siempre, y te diré que algunas veces vienen acompañadas ¡¡del género masculino!!

No me digas que han venido acompañadas por su padre…

Algunas veces sí, pero lo más sorprendente es que este año ya llevo dos novias que han venido acompañadas ¡¡por su novio!!

¿Y no le dejas fuera? ¿Qué les dices?

Pues que no me hace mucha gracias la idea: ¡¡prohibido que el novio vea a la novia antes del día de la boda!! Pero si para la novia es muy importante la opinión de su pareja, y ella se siente bien así, pues qué le vamos a hacer.

¿Hay una inspiración diferente para un vestido que se lleva en invierno o en verano?

En general un vestido se puede llevar en cualquier época del año; si es escotado hay complementos como capas, abrigos o chaquetas cortas que quedan preciosos y le pueden terminar de dar un toque especial y elegante al conjunto, abrigando además a la novia. Pero si fuera por mi yo pondría manga larga ¡¡incluso en pleno julio!!

¿Te gustan las mangas en los vestidos?

Me gustan muchísimo, opino que una manga larga en un vestido de novia le confiere una elegancia especial, al igual que a mi particularmente no me gustan los vestidos palabra de honor. Pero en general, me gustan esos vestidos que hacen a la novia “no muy novia”, vestidos bastante sueltos pero muy bien trabajados, muy cómodos pero elegantes, y por supuesto, muy femeninos.

Sandalia con estampado leopardo rosa Ainhoa Etxeberria.

Y ya que hablas de mangas… ¿un tejido que te guste especialmente para invierno?

El terciopelo. Acabo de adquirir un devoré que me fascina. ¡¡Tengo hacer un vestido con esta maravilla!!

¿Qué es más importante, un buen tejido o un buen corte?

Un buen tejido con un buen corte (risas). No en serio, si tengo que elegir uno de los dos te diré que se puede hacer cortes maravillosos con un tejido que no sea tan maravilloso, ya que no siempre se puede hacer todo lo que quieres por tema de presupuesto. Pero cuando el tejido no es tan “especial” sí trato de conferirle ese carácter más especial mediante el corte o jugando con los volúmenes de la tela.

Pendientes de oro blanco con brillantes blancos de Joyería González Larrauri.

¿Te gustan los detalles en los vestidos?

En general sí, me gusta mucho jugar con la feminidad del diseño a través de diferentes elementos, desde los zapatos con toques de color, hasta las sobre colas u otros adornos, pero hay telas maravillosas que llenan mucho por sí mismas, y recargar nunca es adecuado. Mis novias en general no suelen querer cola, el velo tampoco se lleva tanto, pero es verdad que hay ciertos vestidos que requieren velo. Ahora bien, en general si el vestido tiene una espalda bonita en mi opinión es una pena taparla.

Peinado de El Marco Blanco.

Me imagino que el vestido determinará muchos otros detalles… como por ejemplo, el ramo.

Sin duda, el vestido define cómo debe ser el ramo, los zapatos, los complementos… o al revés, también puede ocurrir que un complemento que una novia quiere llevar, porque es antiguo o un recuerdo de familia, defina el estilo del vestido. El vestido define absolutamente todo lo demás, incluso ¡¡cómo tiene que ir el novio!! O al revés: imagina que el novio va de chaqué y le haces a la novia un vestido hippy. Aunque yo prefiero que sea el novio el que cambie de estilo, claro (risas).

Tocado hecho a mano de Begoña Rezola. Maquillaje por Glam Brow Studio y peinado de El Marco Blanco.

¿Sigue vigente la tradición de llevar “algo nuevo, algo azul y algo prestado”?

Yo creo que no tanto como antes pero sí en algunos casos. Recuerdo a una novia que me pidió que le bordara un pañuelo azul de su padre en el interior de su vestido, se lo corté en forma de corazón y así lo llevo. Su padre no pudo acompañarle al altar pero de alguna forma estaba con ella, y eso emociona.

¿Y si tuvieras que elegir un ramo de novia?

Sin duda un ramo de flores silvestres de color…

¿Y un peinado?

También soy muy “boho” en este sentido y opto más por peinados más naturales, no excesivamente trabajados. No obstante, dependiendo del vestido y del tipo de novia, o si por ejemplo se casa en una iglesia muy importante, puede ser más adecuado un recogido más elaborado.

¿Sueles dar color a los vestidos?

Si me dejan sí, me gusta mucho jugar sutilmente con ciertas combinaciones de colores, de hecho siempre trato al menos de que los zapatos tengan un toque de color.

Sandalia de cuña y tacón de madera de color natural de Ainhoa Etxeberria.

Y hablando de blancos… ¿el natural, el color crema o el marfil?

Me gustan los tres. Incluso en el caso de los blancos me gusta combinar diferentes tonos en las diferentes partes del vestido, creo que jugar con esas tonalidades le confiere al vestido un “alma” muy particular. Yo he llegado a teñir algunos tonos blancos porque no me terminaban de convencer para la idea que quería conseguir, y me han quedado preciosos.

Maquillaje por Glam Brow Studio y peinado de El Marco Blanco.

¿Consideras que cambia mucho la moda?

En las novias los cambios de tendencias son más lentos que en el caso de la madrina o las invitadas. Hay novias que podrían casarse perfectamente con el vestido de su madre y estarían maravillosas. Además, en una novia no es tan importante si se casa por la iglesia o por lo civil, de día o de noche, lo más importante es cómo sea la novia y que el vestido refleje su personalidad. En cambio, en el caso de la madrina o las invitadas todos esos aspectos influyen más a la hora de crear un diseño.

Hablando de madrinas o de invitadas… también realizas diseños para las acompañantes de la novia.

Efectivamente y con ellas sigo el mismo patrón, es decir, que debe haber un entendimiento entre lo que ellas quieren y lo que les gusta y lo que yo considero adecuado para cada ocasión. Jamás haría un vestido con el que no comulgo por mucho que la clienta se empeñara, prefiero no hacérselo.

¿Es importante saber cómo va una madrina a la hora de hacerle el traje a la madre de la novia y viceversa?

Todo es importante. ¿Te imaginas que fueran con el mismo color? ¿O que la madre de la novia vaya de largo cuando la propia madrina no va de largo? En mi opinión son detalles que hay que tener en cuenta antes de diseñar un vestido. Normalmente las madres de las novias no suelen querer destacar porque es el “día” de su hija, suelen querer ir elegantes pero discretas, por ello, suelen acudir al atelier en busca de algo especial, sutil y con un buen corte y un buen tejido.

Una última pregunta… ¿un diseñador que te enamore?

Elie Saab es mi preferido, sus vestidos joyas me parecen maravillosos, el máximo exponente de elegancia y feminidad en un vestido de novia. Creo que logra hacer unos vestidos tremendamente sexis pero a la vez tremendamente elegantes, porque la elegancia y lo sexi pueden ir perfectamente de la mano, y en eso este modista libanés es un genio.

¡¡Ha sido un placer Yolanda!! Y que tus sueños sigan haciendo felices a muchas novias.

JOYERÍA GONZÁLEZ LARRAURI

  • Pendientes de plata dorada con rubíes y brillantes marrones
  • Pendientes de oro rosa con ópalo rosa y brillantes blancos
  • Pedientes de oro rosa con cuarzo rosa, brillantes blancos y zafiros rosas
  • Sortija de oro amarillo mate con cuajado de brillantes blancos
  • Pendientes de plata dorada con esmeraldas y brillantes marrones
  • Pendientes de oro blanco con brillantes blancos

AINHOA ETXEBERRIA

  • Zapatos de ante y detalle de pedrería de Ainhoa Etxeberria 129€ (Se pueden realizar bajo pedido en 200 colores a elegir y en diferentes materiales.)
  • Zapato de ante de Ainhoa Etxeberria 125€ (Se pueden realizar bajo pedido en 200 colores a elegir y en diferentes materiales.)
  • Sandalia de ante y detalle de plumas en el empeine Som Mits 168€
  • Zapatos de piel y vinilo de Paco Herrero 119€
  • Sandalia con estampado leopardo rosa Paco Herrero 129€
  • Sandalia de cuña y tacón de madera de color natural Som Mits 198€

EL MARCO BLANCO

¡Hasta la siguiente publicación! ¡Estad atentos!

¡Nos vemos!

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