MÓNICA OCHOTORENA, M8T MODA Y DECORACIÓN

Si vas por la calle Txurruka de San Sebastián es imposible que tus ojos no se fijen en una tienda de grandes escaparates arropados por hierro fundido y mármol. Es la tienda M8T de Mónica Ochotorena; resulta curioso que hasta los mejores hoteles de la ciudad están recomendando a sus clientes ir a verla, es realmente singular. Cuando fui por primera vez, me encontré con una atmósfera de lo más sugerente donde fluye una energía muy especial. Maravillosas prendas se conjugan con muebles y complementos en un espacio amplio, sorprendentemente amplio… con probadores muy espaciosos y donde todo se puede visionar desde una altura estando sentada… ¿Por qué será?

Cuando conocimos a Mónica Ochotorena y nos contó su maravilloso proyecto lo entendimos todo. Porque esta tienda va mucho más allá de ofrecer la combinación más armónica entre moda y decoración. Detrás de M8T hay un ilusionante proyecto de “inclusión”, por eso está diseñada con una filosofía de accesibilidad en todos sus rincones… para que las personas que la visitan, tengan la circunstancia que tengan, puedan recorrerla sin barreras, sintiéndose a gusto.

Las células están compuestas de ADN, pero estoy convencida de que las de Mónica tienen un ADN muy especial que mezcla grandes dosis de humanidad y espíritu emprendedor. Hace dos años esas células no eran todas sanas, porque una dura noticia irrumpió en su vida cuando le diagnosticaron un cáncer. Pero según ella nos cuenta, sin ese difícil proceso de superación hoy M8T no existiría… porque esa lección de vida fue “lo peor, pero sacó de ella lo mejor”.

Entrevista: Gemma Garbizu
Fotografía: Marian Etxebeste
Grabación de vídeo: Jon Borrego
Coordinación: Laura Manjarrés
Edición y postproducción: Filtro Creativo

M8T, MÓNICA OCHOTORENA, MODA Y HOGAR

El escaparate de M8T data de 1917. Sus enormes cristaleras dejan entrever un sugerente espacio interior que invita a entrar… y dejar guiar tus sentidos por sus diferentes rincones.

Susana Zabalegui y Mónica Ochotorena en la calle Txurruka donde se encuentra su comercio M8T .

En M8T puedes encontrar piezas realmente singulares tanto en moda como en decoración; todas ellas encajan armónicamente con el espacio y lo llenan de luz, de vida y de sensaciones.

Hola Mónica, detrás de M8T hay mucho más que una simbiosis de moda y decoración, hay toda una experiencia de vida ¿no?

Así es, M8T es un proyecto que engloba toda mi trayectoria profesional y personal. Yo soy decoradora de interiores y me apasiona la transformación que puede vivir un espacio a través de la decoración, pero hace unos años tuve dos duras experiencias que se sucedieron una detrás de la otra, y que me hicieron replantearme muchas cosas. Fueron dos lecciones de vida muy complicadas y pensé que de ellas debía sacar algo bueno, y demostrar que cuando una lucha sin rendirse y confía en la vida y en sí misma, los sueños se pueden hacer realidad si estás dispuesta a ello.

¿Estudiaste interiorismo?

No, yo estudié administrativo y comencé trabajando en la empresa de mi familia donde pasé por diferentes departamentos. Cuando llegué al departamento de proyectos me di cuenta de que me gustaba mucho y que se me daba bien interpretar planos… debe ser de familia porque mi padre siempre dice que la decoración ha sido su profesión frustrada. Soy autodidacta aunque he ido formándome con diferentes estudios. Posteriormente trabajé unos años como interiorista y monté una tienda de decoración en Gros llamada Toscana pero tuve familia y, aunque el negocio iba muy bien, resultaba muy esclavo, así que lo dejé y volví a trabajar como interiorista desde casa.

Llama mucho la atención que los maniquís de M8T lucen maravillosos gorros. Todos están realizados en tejido natural de bambú para que sean transpirables, suaves y fáciles de colocar a la vez que vistosos y elegantes. Son perfectos para mujeres que están pasando por procesos de quimio, pero también como un precioso complemento al look de cualquier mujer. Se han movido mucho hasta encontrar estos diseños italianos que aúnan diseño y comodidad, y están muy contentas de lo mucho que están gustando.

Después emprendiste un proyecto que no tenía nada que ver con el interiorismo…

Con la llegada de la crisis me entró cierto miedo debido a los derroteros que estaba tomando el sector de la construcción, con muchos profesionales impagados tras abordar sus proyectos. Decidí darme un respiro y dedicarme al cuidado de mis hijas, pero una amiga que estaba embarazada y quería ponerse a trabajar pronto me comentó si me gustaría cuidar a su hija. Le dije que sí; a mí me encantan los niños y a su vez me preguntó si cuidaría también de la niña que iba a tener su hermana. Por ello me planteé regularizar esta situación y comencé a informarme sobre un sector que está muy reconocido en países de Europa, las “casas nido” tal y como las dimos a conocer aquí, aunque sin embargo este tipo de servicio a la infancia y sus familias no está aún regularizado en España. Me movilicé junto a otras personas que estaban interesadas en el proyecto y al Gobierno Vasco le parecía muy interesante porque los niños reciben una atención muy personalizada y a su vez ayuda a generar puestos de trabajo, pero el tema iba muy lento… tan lento que aún seguimos esperando respuesta. De todas formas, durante cuatro años de mi vida invertí toda mi energía en ese proyecto hasta que ocurrió algo que ¡¡me paró de golpe!!

¿Qué te ocurrió?

Tuve un accidente y me quedé en una silla de ruedas durante más de seis meses. Yo estaba separada y tenía dos niñas, así que tuve que regresar a casa de mis padres porque me volví una persona totalmente dependiente. Sentía tanta impotencia… Poco a poco fui asumiendo la situación pero cada día era consciente de todas las limitaciones que teníamos las personas con movilidad reducida; en muchos sitios no podía entrar con la silla de ruedas, me tenían que ayudar a vestirme… Iba a rehabilitación cuatro horas diarias y allí conocí a muchas personas cuyas diferentes circunstancias les habían llevado a estar en mi situación. Muchas de ellas eran jóvenes, y su proceso lamentablemente no se solucionaría como el mío en el tiempo, pero era increíble ver su optimismo y su entereza ante la adversidad.

Hubo dos mujeres con ELA cuya confesión te llegó al alma…

No se conocían de nada y ambas me contaron que cuando no podían más con sus fuerzas se metían en un probador de Zara para que nadie viese su derrumbe; me impactó mucho.

M8T cuenta con un equipo profesional y humano excepcional que brinda la posibilidad de ajustar los detalles de cada prenda al tipo de necesidad que tengas. Por ejemplo, si estás en un tratamiento de quimioterapia y has perdido sensibilidad en los dedos, pueden cambiar los botones de esa camisa que te ha enamorado por botones a presión, velcro o magnéticos.

Ana Gonzalo, dependienta de M8T

Cuando ya estabas prácticamente recuperada de ese accidente, tuviste un nuevo mazazo en tu vida: te diagnosticaron cáncer.

Fui al médico porque me notaba muy cansada, pensaba que estaría así por las horas que hacía de rehabilitación. Un día estando en la calle con una de mis hijas me dio un desmayo, intenté disimular pero la verdad es que no podía con mi alma. Una analítica descubrió que tenía una anemia de caballo; el médico no entendía cómo podía mantenerme de pie. Me hicieron más pruebas y llegó una pésima noticia que me sacudió por completo: el médico me comunicó que tenía un tumor en el colon, en ese momento pensé: “me voy a morir, qué será de mis hijas”.

Me imagino que con semejante noticia, Mónica, se te cayó el mundo encima…

Esos tres días de espera hasta saber si el tumor estaba extendido o localizado no se los deseo a nadie; fue angustioso. Gracias a Dios estaba localizado y me operaron, posteriormente tuve que pasar por sesiones de quimio y eso también fue muy duro. Busqué ayuda en la Asociación contra el cáncer para contactar con personas que estuviesen en mi misma situación, necesitaba que compartieran conmigo sus experiencias para superar el proceso, pero la asociación solo me brindaba ayuda psicológica. Afortunadamente a través de amigos fui conectando con personas que estaban pasando por el mismo proceso que yo y eso me ayudó muchísimo.

¿Cuándo te diste cuenta de que necesitabas crear un proyecto como este? ¿Fue tras superar ese proceso?

No en un primer momento. Al recuperarme pensé que no quería volver a emprender nada para no tener preocupaciones, que prefería trabajar para terceros… pero la gente que me conocía bien no me creía; pensaban que no duraría en esta situación. Y así fue; tuve dos empleos pero el tiempo me demostró que llevo la vena emprendedora en la sangre; mi abuela con noventa y tres años sigue yendo a los consejos de dirección de la empresa familiar (Mónica sonríe). Durante el proceso de la quimioterapia había tenido que pasar muchas horas conectada a una máquina, y mi forma de distraerme era evadirme con pensamientos y con “sueños”…

Sueños como el proyecto que representa la tienda M8T, que se ha hecho realidad.

Yo siempre llevaba conmigo mis cuadernos para escribir y dibujar, tratando de conectar con lo que sabía hacer y lo que me motivaba, y me di cuenta de que debía volver al mundo de la decoración. Pero también realizaba prototipos de diseño textil porque algo he debido sacar de mi abuelo que era sastre, mi abuela modista y de mi madre que sabe coser también muy bien. Además, todo lo que me había ocurrido me hacía sentir que debía ayudar a otras personas. Enfermedades como el cáncer siguen estando estigmatizadas aún, por desgracia, y este es un ejemplo entre otras tantas enfermedades, yo prefiero llamarlas procesos, que nos hemos propuesto normalizar con este proyecto, facilitando un espacio donde poder compartir desde lo positivo esa experiencia vital que a muchos nos cambia la vida.

En M8T encontrarás piezas muy seleccionadas de diversos diseñadores, así como de confección propia. Todas ellas resultan muy especiales y cómodas, confeccionadas con textiles de calidad y preferentemente naturales para que mimen la piel.

Tienes actitud luchadora y alma creativa y solidaria, ¿siempre has tenido ese espíritu de ayudar a los demás?

De pequeña mis padres se desesperaban conmigo porque siempre quería llevarme a casa los perros, gatos y hasta niños que me parecía que estaban solos en la calle (risas).

Entre sus prendas, también disponen de diseños en pantalones sin cremalleras ni botones, con goma en la cintura para facilitar su uso a las personas usuarias de sillas de ruedas. Son diseños con mucho estilo que resultan muy cómodos de llevar sin renunciar a la calidad y al sentido de la moda.

En esta tienda, moda y decoración confluyen con una armonía que te atrapa por completo. ¿Siempre tuviste claro que querías materializar tu proyecto en este local?

Cuando la agencia me enseñó este lugar sentí que había una energía especial y, aunque no tenía nada que ver con lo que es ahora porque se trataba de un local frío y lleno de pladur, ya pude visualizar cómo quedaría realizando una obra importante. El patio era una escombrera pero me encantó nada más verlo, tenía algo muy diferente y vi sus grandes posibilidades. Pero el alquiler que pedían era muy alto y yo no podía afrontarlo. Mi madre estaba conmigo ese día y me dijo: “Mónica, esto es muy grande para ti, esto es demasiado grande” (sonríe recordándolo). La agencia me comentó que los propietarios del local no querían alquilarlo a ninguna franquicia o cadena, querían un negocio que tuviera una historia detrás y no tenían prisa por alquilarlo. Le dije a la agencia que mi proyecto tenía una historia y cuando se lo conté me dijeron; “seguro que les gusta”. Me puso en contacto con los propietarios y así fue; se identificaron mucho con el proyecto y aceptaron mi propuesta.

Efectivamente este local es muy grande y consta de dos plantas, ¿qué tienes pensado abrir en la planta de abajo?

Mi proyecto aúna una parte comercial y otra social. Aunque la comercial también tiene un trasfondo social ya que una parte de las ventas que obtenemos la destinamos a diferentes asociaciones cuyos proyectos sociales nos parecen interesantes, pero que no tienen grandes recursos económicos para afrontarlos. En la parte de abajo disponemos de un probador más íntimo y personalizado para personas con necesidades especiales, acondicionado con un equipamiento más específico para poderles ayudar si es necesario. Y la idea es ampliar este espacio convirtiéndolo en un lugar de encuentro para esas personas que están pasando por diferentes circunstancias como las que yo he pasado.

¿Opinas que la parte comercial y la social se pueden nutrir una de la otra?

Por supuesto. Yo tengo dos partes indisolubles en mi persona: una parte muy emprendedora y luchadora, y otra muy humana y solidaria… ¿por qué no voy a unir ambas? La idea es crear un espacio donde todas las personas que vengan se sientan cómodas y a gusto. Somos vendedores de emociones; queremos que tanto las personas que están sanas, como las que atraviesan por diferentes dificultades en su salud o movilidad, conviertan su visita en un momento de calma y bienestar.

¿Por qué habéis querido aunar moda y decoración en un mismo espacio?

Este concepto se ve mucho en otros países de Europa desde hace años. De hecho todas las ferias de moda y decoración a nivel europeo como Milán, París o Frankfurt, cada vez coinciden más en fechas, porque se han dado cuenta de que son tendencias que van a la par y se nutren las unas de las otras. Antes las tiendas de ropa complementaban sus escaparates solo con maniquís, sin embargo ahora se tiende a enriquecer los espacios con elementos de decoración para crear “escenarios” que acompañen a las prendas.

Las colecciones de muebles y complementos se caracterizan por un estilo colonial y oriental; son diseños con mucho encanto que provienen de casas nórdicas, aunque difieren mucho del estilo que solemos conocer por nórdico. También tienen algunas piezas traídas de indonesia; todas súper especiales.

En este proyecto cuentas con la ayuda de tu socia Susana Zabalegui.

Así es, tengo la inmensa suerte de contar con el apoyo de “Madame Zabalegui” (dice entre risas), una gran profesional que ha trabajado muchos años en el sector de la moda además de ser una mujer también muy solidaria; tiene un factor humano muy potente. Susana es sobrina de una conocida y en un viaje que hice a Milán coincidimos; le encantó el proyecto y quiso formar parte de él. Nos compenetramos de maravilla y tenemos gustos muy parecidos así que juntas creamos espacios donde la moda y la decoración construyen una bonita armonía.

¿De dónde traéis las colecciones? Me sorprende mucho los precios tan estupendos que tenéis.

Aparte de ir a las ferias que te he mencionado viajamos a otros lugares como Bélgica, Florencia o Estambul en busca de piezas diferentes. De las ferias traemos las colecciones de las dos temporadas de cada año, pero como ello nos limita en el tiempo las completamos con otros productos que elegimos en nuestros viajes por diferentes showrooms europeos. Escogemos piezas muy diferentes a lo que se comercializa habitualmente, buscamos la singularidad y traemos pocas unidades de cada modelo porque queremos mantener ese concepto de cierta exclusividad en lo que ofrecemos. La verdad es que la gente se sorprende de nuestros precios; son muy ajustados.

Aparte de tu socia, Susana, en este proyecto tienes a otras personas que te han apoyado de forma incondicional.

Así es, mis padres que siempre han estado a mi lado y no tengo palabras para agradecerles cómo me han ayudado, mis hijas que han tenido que vivir mi duro proceso y me han demostrado su grandeza como personas, y por supuesto mi pareja, Richard, que es un gran ejemplo de superación del que aprendo cada día. Además, quiero mencionar a mi hermana, que siempre me ha acompañado en todos los proyectos que he emprendido y que también forma parte de M8T.

Nos despedimos de Mónica con la sensación de que nos quedan aún muchas cosas por descubrir en este maravilloso espacio. Sin duda volveremos pronto, para ver los nuevos productos que traerán tanto en textil como en decoración, y para que nos cuente más cosas sobre ese bonito proyecto social que muy pronto abrirá en la planta baja del establecimiento.

Un placer conoceros chicas… y que afrontéis nuevos retos con esa simpatía que nos habéis transmitido en este reportaje. ¡Hasta pronto!

¡Hasta la siguiente publicación! ¡Estad atentos!

¡Nos vemos!

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3 Comentarios
  • Covadonga antuña perez
    Publicado el 00:22h, 07 mayo Responder

    Precioso reportaje!! y una historia en la que me veo reflejada………. Tengo que deciros que os conocí hace una semana!! Me encantó la tienda, me atrapo su decoración su patio,iluminación ……….. Pero algo percibí en Mónica, su atención generosa y humilde hacia mí y el trato con tanto gusto, ella se disponía a irse cuando yo le insistí en que viera una colección que yo llevaba…….. De la cual me compró, y espero que este contenta!! yo me sentí orgullosa de vendersela a una persona que me transmitió algo especial……. Gracias a personas como ella, para mí, después de un cáncer de mama seguido de una separación en una ciudad en la que me he visto muy sola…. todo es mucho más fácil………. Gracias M8T

    • muselines
      Publicado el 10:17h, 07 mayo Responder

      Gracias Covadonga por tu emotivo comentario 😊

    • Mónica Ochotorena
      Publicado el 08:41h, 06 julio Responder

      Mil gracias por tus palabras Covadonga! Gracias de corazón. Es un orgullo para mí y el resto de mi equipo saber que las personas que acuden a M8T, encuentran armonía y bienestar, además de una prenda, un objeto, una situación, una experiencia o persona con la que identificarse y que le haga sentir bien. Ese es nuestra mayor ilusión y propósito de cada día! Así que gracias una vez más por haberlo compartido. Me has emocionado. Un fuerte abrazo y te esperamos de nuevo, siempre con cariño y los brazos abiertos a todo el mundo.

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