EVA ARRIETA, FISIOTERAPEUTA, OSTEÓPATA Y TERAPEUTA POSTURAL Y EMOCIONAL

¿Cómo influyen las emociones en nuestra salud? Seguro que mucho más de lo que tendemos a pensar. Dicen que cuando nuestra alma enferma el cuerpo nos avisa, y está comprobado que las personas que han sufrido grandes reveses a nivel emocional son más propensas a contraer enfermedades a lo largo de su vida.

Hoy vamos a conocer a una mujer que nos ha impactado muy positivamente, no solo por todo lo que sabe sino también por su forma de ser y de saber conectar. Ella es Eva Arrieta, una gran terapeuta con un extenso currículum de conocimientos en fisioterapia, osteopatía y acupuntura entre otras especialidades.

El próximo mes de marzo sale a la luz su libro “¿Por qué enfermamos?” publicado por una de las grandes editoriales de este país: Planeta. En este libro Eva nos invita a escuchar a nuestro cuerpo, a conocerlo para mejorar nuestra salud. Y tal como nos cuenta a lo largo de sus páginas, ella está convencida de que las emociones influyen al cien por cien en la salud de las personas.

Eva Arrieta es una caja de sorpresas que a lo largo de su vida ha podido desarrollar con gran intensidad sus dos pasiones: el conocimiento del verdadero origen de las enfermedades y el baile y la danza. Ya de muy pequeña se puso sus primeras puntas para disfrutar del arte del ballet clásico. Y ha bailado durante años en la escuela de Víctor Ullate en Madrid; ¡casi nada! Pero tuvo que elegir y decidió centrarse en lo que le hace más feliz; atender a sus pacientes en su consulta de Aldamar 26. Para Eva su mayor escuela es el día a día con todos ellos; es el motor que le lleva a seguir investigando sin descanso.

Entrevista: Gemma Garbizu
Fotógrafo: Fernando Cortés
Videógrafo: Jon Goda
Coordinación: Laura Manjarrés
Edición y postproducción: Filtro Creativo

EVA ARRIETA

Hola Eva, tú misma has tenido una experiencia personal que te ha llevado a profundizar en todo el conocimiento que has ido adquiriendo.

Desde niña tuve limitaciones en la espalda, pero ello no me impidió practicar lo que me apasionaba; el baile. En el colegio le comentaban a mi madre que se me daba muy bien, y he tenido la enorme satisfacción y el privilegio de bailar durante varios años en la escuela de ballet de Víctor Ullate.

Vestuario de La Petite, maquillaje y peluquería de Magenta Estilismo.

Pero eras una estudiante brillante, ¿el baile era para ti lo primero?

Terminé el colegio con matrícula de honor y algunas personas que me conocían no entendían que quisiera dedicarme al baile en lugar de estudiar una carrera. Es verdad que me atraían varias especialidades como la medicina, veterinaria o la biología, pero pensé que ya habría tiempo para estudiar mientras que para el baile debía agarrar el tren en ese momento, y más cuando te ofrecen la oportunidad de trabajar con un profesional como Víctor Ullate.

Has estudiado especialidades muy diversas, ¿no Eva?

Mientras estaba en Madrid en la escuela de Víctor Ullate, decidí estudiar fisioterapia aplicada al mundo del ballet. Bailar en su compañía era un sueño, pero preferí centrarme en mis estudios y comencé a trabajar como fisioterapeuta; de hecho Víctor me propuso trabajar como fisioterapeuta en su compañía. Al poco tiempo decidí que mi etapa en Madrid ya estaba cumplida y que ya era hora de volver a mi ciudad, a San Sebastián. No me arrepiento de mi decisión porque la danza no me hubiese hecho tan feliz. Nunca he dejado el baile, actualmente sigo bailando y es algo que me gusta mucho.

Además eres osteópata…

Efectivamente; tengo cinco años de estudios en osteopatía estructural, visceral y sacro craneal; hice la tesis basada en la disfunción sacro ilíaca del bailarín. También he realizado estudios de fisioterapia del deporte, reeducación postural, acupuntura aplicada a la osteopatía y kinesiología.

¡Menudo currículum! Pero te consideras autodidacta…

Sin duda lo soy, y la mejor escuela me la dan mis pacientes en el día a día. Por supuesto que la investigación me ha brindado una importante base científica en diversos campos como la anatomía, fisiología o biomecánica entre otras materias, pero como más aprendo es en la consulta con mis pacientes. Sus casos son los que me motivan para seguir investigando y profundizando en mi campo de actuación. Por otro lado, yo misma he tenido constantes dolores de espalda y, aunque ya estoy prácticamente recuperada, mi experiencia personal también ha sido un importante motivo para evolucionar constantemente en el conocimiento de mi profesión.

Dime Eva, ¿Por qué has decidido escribir tu libro?

Hasta hace unos años era muy feliz tan solo tratando a mis pacientes en la consulta, pero llevaba ya tiempo pensando que todo lo que estaba aprendiendo no me lo podía guardar para mí, que debía compartirlo y divulgarlo. Comencé abriendo una cuenta en Twitter y con la ayuda de mi gran amigo, Oscar Terol, abrimos un canal de vídeo en Youtube. Oscar es un magnífico comunicador y me ha ayudado muchísimo para que mis mensajes se entiendan y conecten con los receptores.

Hola Oscar, el próximo mes de marzo sale a la calle el libro de Eva “¿Por qué enfermamos?” y su padrino es una de las editoriales más relevantes de este país, Editorial Planeta. ¡Debéis estar muy contentos!

La verdad es que estamos muy ilusionados. Para mí ha sido un enorme placer haber podido ayudar a Eva, una amiga a la que quiero y a la que admiro como profesional. Tengo relación con Planeta porque he escrito varios libros con ellos y quise que conociesen esta gran obra. Les mandé la primera parte del libro y les gustó mucho. El hecho de que Planeta haya apostado por esta publicación, con una manera diferente de entender la salud, es muy significativo y se lo agradecemos enormemente.

Eva quiere agradecer a su compañera de consulta, Susana Terol, su gran trabajo a su lado. Susana es su mano derecha, realizando diferentes tratamientos a los pacientes. Eva nos dice que para ella es todo un lujo poder contar con la ayuda de los hermanos Terol, tanto de Susana como de Oscar, sus grandes amigos desde hace ya muchos años. También quiere dar las gracias a su madre, Tini Bakaikoa, y a Leticia Izuzquiza, que conforman el complemento perfecto para ser una potente piña en la consulta.

He podido leer tu libro antes de que se publique y quiero felicitarte por tu genial trabajo. Habla sobre temas como que escuchamos poco a nuestro cuerpo. ¿Conocerte te puede ayudar a no enfermar?

El cuerpo nos habla constantemente, pero tendemos a escucharlo solo cuando nos duele. El dolor es la manera que tiene el cuerpo de avisarnos de que algo no va bien, pero muchas veces en lugar de entenderlo lo que hacemos es silenciar los síntomas con fármacos. La sociedad actual nos hace vivir a un ritmo acuciante y muchas veces no nos permite detenernos; echamos mano de alivios rápidos para mitigar el dolor. Pero eso es pan para hoy y hambre para mañana; el problema sigue estando ahí y el cuerpo va aumentando la intensidad de su llamada hasta poder llegar a convertirse en un mal ya incurable.

¿En qué consiste a este respecto vuestra labor?

Nosotros enseñamos al paciente a que adquiera el hábito de una postura correcta en su día a día; no nos dedicamos solo a la fase curativa, también a la preventiva la cual es esencial para no recaer. Tener una buena ergonomía en el trabajo y realizar unos sencillos ejercicios posturales te pueden ayudar a no tener dolor constante de espalda y, lo que es más importante, prevenir lesiones como hernias, protusiones u otras patologías discales.

Comentas que no hay enfermedades sino enfermos. ¿Las etiquetas no son buenas?

Cada persona somos un mundo, y no es bueno que se nos etiquete bajo enfermedades como la fibromialgia o la hernia discal por ejemplo, ya que cada individuo tiene diferentes circunstancias que le han llevado a adquirir una determinada enfermedad. El hecho de etiquetar una enfermedad que padeces hace que “te la creas” y que todo lo que te pase se lo acabes achacando a ella en lugar de indagar en el verdadero origen de esa patología. Si hay cinco personas con una hernia discal, ten por seguro que tendrán circunstancias y conflictos emocionales diferentes que les han llevado a contraerla.

¿Quieres decir que el verdadero origen de los problemas físicos suele estar en aspectos emocionales?

Sin duda, antes te hubiera dicho que en un noventa y cinco por ciento de los casos, pero ahora soy capaz de decirte que en un cien por cien. En un comienzo atendía a mis pacientes aliviando sus síntomas sin indagar sobre su origen, pero me daba cuenta de que en mi proceso me faltaba algo esencial. Por eso llevo muchos años sin parar de estudiar e investigar sobre la conexión entre los estados emocionales del individuo y las patologías físicas, y te puedo asegurar que existe toda una base científica. Podemos achacar un dolor a un gesto forzado por ejemplo, pero no tengas duda de que ese dolor tiene detrás un “conflicto emocional” de algún tipo.

¿En qué medida las enfermedades vienen condicionadas por tu actitud ante la vida?

Si tú estás en orden contigo mismo y con tus emociones, tu medio ambiente social no te afecta tanto; pero si tienes una carencia emocional, el exterior te puede afectar hasta tal punto de contraer una enfermedad. Cuando naces, esos primeros mil minutos de vida son fundamentales para formar tus conexiones neurológicas. La madre, con su calor y olor, es la mejor incubadora que hay, y si al nacer te someten a experiencias traumáticas como separarte de tu madre de una forma agresiva, tus conexiones neurológicas tenderán al estrés. El neonatólogo Nils Bergman es uno de los grandes divulgadores del método canguro donde la madre y el bebé deben establecer un contacto “piel con piel” desde el primer momento para que se establezca entre ambos la conexión emocional.

También hablas de que el estado emocional de la madre durante el embarazo condiciona el estado emocional que desarrollará ese bebe a futuro.

Sin duda, no solo la madre sino su entorno. Todas las emociones de la madre se traducen en unas sustancias químicas que son los neurotransmisores; están en el cerebro pero van circulando por la sangre y “alimentan al bebé”. El recién nacido no sabe lo que son las emociones como el miedo o la tristeza, pero si esas emociones están muy latentes en la madre cuando el niño evoluciona y la vida le plantee diferentes circunstancias para que esas emociones se activen, la impronta de ellas será sin duda mayor. Además, hasta los dos años el niño no tiene un “yo” propio, tiene el “yo” de la madre de forma que todo lo que vive la madre le afecta al niño. Y de los dos a los seis años los niños lo absorben todo; son auténticas esponjas, y si tienen impactos negativos ello se va asentando en su mente de forma hipnótica, pudiendo ocasionar miedos, baja autoestima… todo ello suele acabar explotando a través de la aparición de enfermedades.

En mitad de la entrevista Oscar Terol nos pide a ver si podemos descansar un momento para ser partícipes de algo que le ha hecho mucha ilusión. Les acaban de mandar desde Planeta la portada del libro que saldrá en unos meses, ¡Es tan bonita! Se trata de una portada muy creativa que ha sabido transmitir, como grandes maestros que son en esta editorial, el sentido de esta publicación. Será casualidad, o como dice Oscar, una coincidencia que tiene mucho sentido…

En tu libro das una importancia total al intestino. ¿Es el segundo cerebro?… o quizás el primero.

La Neurogastroenterología es la ciencia que estudia las conexiones neurológicas que se dan en el intestino, y se habla de que el intestino es el segundo cerebro, pero en realidad es el primero que se forma. Las conexiones que hay entre el cerebro y las emociones, y el aparato digestivo son indudables. El intestino es un órgano esencial en nuestra salud ya que sus neuronas generan el noventa y cinco por ciento de la serotonina, que son las hormonas del bienestar. Si nuestro intestino está mal, nosotros estamos mal, y de ahí a la aparición de enfermedades hay un corto paso. Por otro lado el intestino es la cuna del sistema inmunológico y la gran vía de entrada a los tóxicos que ingerimos vía alimentos. Si nuestro intestino está inflamado, absorberemos más sustancias tóxicas que pueden alterar nuestro sistema inmunitario. Si el intestino y su flora están sanos nuestro cuerpo estará más fuerte.

Comentas en tu libro que enfermedades cerebrales como el Alzheimer o la demencia también están relacionadas con el intestino.

Cada vez hay más estudios que demuestran que le degeneración que se produce en las neuronas cerebrales tienen su base en un aumento de toxicidad generado en el intestino. Las emociones negativas afectan a ese intestino y hacen que vaya acumulando toxinas, y un elemento muy sensible a nuestra toxicidad es el sistema neurológico.

O sea que es fundamental cuidar nuestro intestino para prevenir las enfermedades. Y ello pasa por alimentarse de forma sana. ¿Debemos decir no al azúcar?

El azúcar es el gran tóxico del cuerpo humano. Los niños ingieren constantemente alimentos dulces y ello genera una gran toxicidad y unos picos de insulina que alteran el metabolismo. Hay niños con obesidad, con diabetes o pre diabéticos que vienen con problemas de espalda, y en muchos casos el origen de sus dolores se encuentra en el sistema digestivo y metabólico. No solo se trata del azúcar, también de componentes como el trigo, que actualmente está muy manipulado, o el gluten, una proteína que llevan los cereales y que inflama el intestino. Si tenemos el intestino más delicado podremos tener efectos adversos como el dolor de espalda, ya que la toxicidad puede ir a cualquier estructura pero con facilidad puede ir a las vértebras.

Eva tiene una cuenta de Instagram muy interesante donde cuelga todos sus videos. Se llama evaarrieta.curate y cada día divulga breves “lecciones de salud” de lo más recomendables. Está teniendo un gran éxito entre sus seguidores y desde luego no es de extrañar.

¿Y los lácteos? Porque hay defensores y detractores de este alimento.

Se ha leído mucho sobre la importancia de la leche por el calcio para los huesos y no es cierto. Es verdad que la leche tiene calcio, pero también tiene fósforo en igual cantidad, y para que el calcio se absorbiera bien deberíamos tener más cantidad de fósforo que de calcio, en proporción de dos contra uno. Al tener proporciones parecidas de ambos componentes, el calcio de la leche lo eliminamos como fosfato cálcico por heces y no lo asimilamos. Además la leche tiene muchas grasas y proteínas como la caseína que acidifica el cuerpo. Para alcalinizarlo, el cuerpo tira de sustancias como el calcio que está en los huesos; por lo tanto la leche es más descalcificante que calcificante. Está comprobado que en países donde se consume mucha leche hay mayor grado de osteoporosis, mientras que en países de Asia, donde no se toma apenas leche, el grado de osteoporosis es mucho menor.

Respecto a la importancia de realizar cinco comidas diarias, ¿qué opinas?

Que no es aconsejable. El sistema digestivo necesita descansar y hacer un barrido de limpieza. Las células digestivas necesitan regenerarse y para ello necesitan descanso. Si realizamos cinco comidas diarias no le dejamos descansar; es importante dejar al cuerpo un margen de ayuno para que se limpie; cada vez más expertos de la nutrición ven que es un error el hecho de realizar cinco comidas diarias.

Entiendo que eres defensora del ayuno intermitente.

Así es, esta práctica ayuda a limpiar el cuerpo. Cuando estamos en periodos de ayuno el cuerpo gasta las grasas acumuladas y eso es bueno. Se tiende a comer en exceso y eso también nos puede hace enfermar.

¿Y qué opinas de la importancia de hacer ejercicio?

El cuerpo humano está diseñado para moverse, venimos con la memoria biológica de nuestros ancestros que se movían mucho más que ahora y el ejercicio es sin duda beneficioso para combatir dolores y enfermedades. Hay unos horarios más adecuados para realizar ejercicio, como a primera hora de la mañana, y si es posible antes de desayunar aprovechando el ayuno de la noche para que el cuerpo consuma la reserva de grasas, y también a media tarde.

También eres partidaria de la medicina natural; de tomar más probióticos y menos antibióticos.

Sin duda, tengo casos de pacientes que son partidarios de los tratamientos farmacológicos y no quieren indagar mucho en el origen de sus patologías y yo lo respeto. Por el contrario tengo pacientes que optan por remedios naturales y quieren conocerse interiormente. En estos últimos los síntomas del dolor van cambiando de forma más progresiva, pero a los años están comparativamente mejor. Los medicamentos en muchos casos obstaculizan los sistemas de depuración que tenemos en el organismo, ante una enfermedad pueden obstruirse y hacer que la enfermedad se agrave.

La meditación y la relajación también ayuda… ¿Nos mimamos poco?

Nos han enseñado a pensar que coger tiempo para nosotros y mimarnos puede ser un comportamiento un tanto egoísta. Muchas madres lo dan todo por los hijos y se olvidan de ellas, pero hay que ser conscientes de que para cuidar a los demás primero hay que cuidar de uno mismo.

En una enfermedad, ¿hasta qué punto es importante el componente genético?

Es importante pero no lo es todo ni mucho menos. Porque nosotros podemos tener la capacidad de influir en cómo esos genes se expresan. El código genético es inamovible pero esos genes pueden activarse o silenciarse dependiendo del medio ambiente que haya vivido cada persona. Este es el campo de la epigenética, la ciencia que establece la relación entre las influencias genéticas y ambientales.

La contaminación y la radiación también es un aspecto sobre el que hablas en tu libro.

Vivimos en una sociedad rodeados de Internet y WiFi, y es importante que hagamos un uso coherente de las nuevas tecnologías a todos los niveles. Muchos niños utilizan su móvil de forma desmesurada, teniéndolo constantemente pegado al oído e interactuando con él visualmente. No se trata solo de un problema de dependencia, lo cual es muy negativo, sino también por el peligro de las ondas que emiten, que pueden terminar generando problemas de salud.

Menos internet y más naturaleza, ¿no? Y también hablas del poder de la música.

La música tiene un gran poder terapéutico. Los humanos somos energía, somos vibración y la música tiene un poder inmenso a nivel curativo. La música logra mejorar el estado de ánimo y es un maravilloso “vehículo” para transportarnos a vivencias pasadas. También hay músicas que nos alteran pero podemos buscar las que nos equilibran. No hay duda de que nuestro cuerpo se armoniza con la música y nos conecta con nuestro origen vibracional.

Ha sido un inmenso placer conoceros. Y estamos convencidos de que el libro será todo un éxito ¡¡Hasta muy pronto!!

EVA ARRIETA EN YOUTUBE

¡Hasta la siguiente publicación! ¡Estad atentos!

¡Nos vemos!

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4 Comentarios
  • Izarne sanchez
    Publicado el 20:58h, 02 marzo Responder

    Eva, gran profesional que he podido experimentar con mi familia. Todo un descubrimiento!
    Quisiera saber tb si recomiendas ayunos intermitentes suaves 12/12 como cura de artritis en periodo de lactancia. Es facil de seguir pero no quiero hipotecar mi salud. Gracias!

    • muselines
      Publicado el 12:20h, 03 marzo Responder

      Gracias Izarne por tu comentario, para la consulta que planteas lo mejor es que te pongas en contacto directamente con Eva por teléfono: 943 42 45 05

  • Emilia
    Publicado el 09:33h, 11 enero Responder

    Sin duda es así! Lo he vivido y lo estoy viviendo en mí! Somos lo que pensamos, la mente lo hace todo!
    Con ganas de comprar el libro!
    Gracias Gemma por este reportaje tan interesante!

    • muselines
      Publicado el 13:09h, 11 enero Responder

      Gracias Emilia por tu comentario, nosotros también estamos esperando la publicación de su libro!!!?

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