EGUZKILORE, DISEÑO DE JOYAS

YOLANDA TORRES & ESTÉTICA AMC & EL MARCO BLANCO

& LA CUBANA & HOTEL de LONDRES

Una joya puede encerrar tanto sentimiento… siempre a través de la creativa expresividad de sus materiales más bellos como el oro, el platino, los diamantes o la plata, y de la técnica depurada que lo moldea y perfila para que podamos lucirlas en forma de los más emotivos significados.

Las joyas pueden contener valores tan fascinantemente antagónicos como la tradición y la vanguardia… o tan vibrantes en simbologías emocionales como la protección, la suerte o la igualdad. Y el valor sentimental que transmiten suele superar con creces su valor económico, perviviendo de generación en generación, al igual que perduran las leyendas de nuestros antepasados o esas tradiciones culturales que forman parte de nuestra identidad humana.

Fruto del espíritu emprendedor de una conocida familia joyera de Bizkaia, nació en 2007 la firma que ha llevado una curiosa flor indoeuropea a brillar con luz propia. Fue el sueño hecho realidad de Maria Eugenia Gortazar, una gran mujer y alma mater de la firma, y de su marido, el maestro artesano joyero Ixidor Zuluaga; su legado empresarial lo siguen desarrollando en la actualidad sus dos hijos, Ander e Igotz.

¿A qué flor y a qué firma joyera me refiero? Sin duda a Eguzkilore, la flor que antiguamente se colgaba en la puerta de muchos hogares para protegerse y cuyo nombre significaba “flor del sol” porque se creía que poseía las propiedades benefactoras de este astro. Actualmente, Eguzkilore es una innovadora firma de joyería que cuenta con varias tiendas propias en Bilbao, Amorebieta, Galdakao, Vitoria y Donostia, además de puntos de venta en El Corte Inglés y en Amazon.

Eguzkilore es el símbolo de una filosofía única a la hora de diseñar joyas, para que la mujer luzca en su dedo, su mano, su escote o el lóbulo de su oreja el sugerente brillo de esa flor o de cualquiera de las joyas diseñadas por esta firma tan personal… tan personal como lo es cada ser humano, como íntima y única es cada vida, cada vivencia y cada sentimiento.

Colaboradores: Eider Carrera (Modelo), Yolanda Torres (Diseño vestidos de novia), Estética A.M.C. (Maquillaje), El Marco Blanco (Peluquería) , La Cubana (Manicura) , Hotel de Londres e Inglaterra (Localización).

Entrevista: Gemma Garbizu
Fotografía: Marian Etxebeste
Grabación de vídeo: Jon Borrego
Coordinación: Laura Manjarrés
Edición y postproducción: Filtro Creativo

EGUZKILORE

Comenzamos la entrevista con Ander Zuluaga, el artesano joyero de Eguzkilore. Las joyas que realiza son piezas con garantía de por vida, lo cual da cuenta de la confianza que deposita en su calidad de fabricación y en su preciso acabado, así como en los materiales que utiliza.

Hola Ander, la trayectoria joyera de tu familia se remonta a los años cincuenta, cuando tu padre trabajaba para un taller del Casco Viejo de Bilbao realizando piezas para grandes joyerías.

Así es, mi Aita aprendió el oficio de joyero en un taller de Bilbao, y poco a poco fue adquiriendo experiencia y “saber hacer” comenzando a realizar encargos para importantes joyerías. A él le encantaba pasar horas y horas aprendiendo el dominio de esa gran técnica que debe dominar un maestro joyero: dar forma a los metales nobles como el oro para transformarlos en bellas piezas llenas de “luz” y “sentimiento”. Por otra parte mi Ama siempre ha sido una mujer muy inquieta y emprendedora, y le encantan las joyas, sobre todo las perlas por las que siente auténtica debilidad. Su mente creativa siempre le ha llevado a idear diseños; le encanta enfilar collares con perlas de diferentes formas y colores. Pasados unos años, ambos dejaron sus respectivos trabajos y abrieron juntos su primera joyería en Galdakano; mi Aita se encargaba del taller y mi Ama se encargaba de la creatividad, gestión y la atención a los clientes.

Y tú, Ander, seguiste los pasos de tu padre… también aprendiste el oficio de artesano joyero.

Sí. Primeramente tuve una formación de cinco años como joyero en oro, y después la amplié con tres años más aprendiendo la técnica en platino. El platino es un metal más difícil de trabajar; yo trabajo con platino puro, sin mezclas con otras aleaciones; le cuesta más calentarse y se enfría antes, por lo que necesitas contar con una técnica muy perfeccionada para poder crear las joyas con máximos resultados de calidad en su acabado. También hice gemología, tasación y especialización en diamantes, y de hecho la formación no termina nunca, siempre hay que seguir puliéndola y perfeccionándola conforme a la constante evolución de este sector. Desde hace unos años vivo y trabajo en Donosti, y en el taller de esta joyería de la calle Hernani es donde realizo mis diseños.

Me imagino que como maestro joyero debes tener una sensibilidad especial…

Es muy importante saber captar la idea del cliente y lograr plasmarla en la belleza de una pieza de joyería. Me han hecho encargos muy curiosos a lo largo de mi trayectoria; recuerdo que realicé una radio antigua en platino, recreando las frecuencias, los diales y hasta la palabra “Sony”. Seguramente lo que más me perdura en la memoria es cuando te encargan algo con mucho valor sentimental; recuerdo a una mujer que me trajo sus dos alianzas: la de su marido fallecido y la suya. Quería que le hiciese un diseño muy especial combinando ambas y me puse manos a la obra con toda mi ilusión. Le hice un diseño que le encantó, y nunca olvidaré lo emocionada que estaba con su joya; esas cosas llenan mucho.

Seguimos la entrevista con Igotz Zuluaga, él lleva la gestión comercial de Eguzkilore, una firma que se creó alrededor del significado de una flor pero que tiene una filosofía empresarial de evolución constante en base a las nuevas tendencias del mercado. 

Dime Igotz, tú llevas la gestión comercial de la firma Eguzkilore ¿Cómo surgió la idea de crear Eguzkilore como marca de joyería?

Mi Ama siempre ha sido una mujer tremendamente emprendedora. Ella estuvo trabajando en la primera cooperativa de hostelería y alimentación que hubo en Bizkaia, y tuvo la iniciativa de montar con mi padre un negocio propio de joyería donde ambos unieran sus esfuerzos. Pensaba que con la experiencia de mi Aita, y sus ganas de apostar por este proyecto, la “aventura empresarial” saldría bien. Con el paso del tiempo se fue viendo la necesidad de crear una marca propia con joyas únicas y diferentes, joyas con sentimiento, con simbología.

Y por qué decidisteis crear vuestra marca en torno a esa singular flor de la mitología vasca…

Para poder tener precios competitivos, mis padres formaron junto con otros socios las “Tiendas Oro”, una cooperativa de joyería que funcionaba a modo de central de compras. Tenían reuniones periódicas con socios de otras comunidades, y vieron que algunos de estos joyeros habían lanzado joyas con mucho sentimiento; con representaciones muy simbólicas de su tierra. Se trataba del indalo en el caso de una joyería de Almería y el caballo de Soria en el caso de esta capital. Les animaban a mis padres a hacer lo mismo con un símbolo de nuestra tierra, y nos gustó mucho la idea de rescatar esa “flor del sol” que tenía tanta leyenda en la mitología vasca.

¿Cuál fue el primer producto “Eguzkilore?

Fue un broche; mi madre hizo que se lo fabricaran y sabía exactamente cómo lo quería. Se lo puso en la solapa de su chaqueta y con esa ilusión y expresividad que le caracteriza lo fue mostrando a sus allegados y conocidos. A la gente le encantaba; las mujeres querían un broche para ellas y se lo fueron poniendo. Ya teníamos creada esa joya con sentimiento y gustaba mucho, pero faltaba un pilar importante; la sabiduría popular del “Eguzkilore” se había ido perdiendo y había que recuperarla.

¿La gente no sabía qué significaba esa flor?

Muchas personas lo desconocían. El Eguzkilore es la flor que antaño se colgaba en la puerta de muchos hogares porque era capaz de ahuyentar con su luz a los malos espíritus y cualquier otro peligro material o inmaterial. De hecho esta flor también se ve en Cataluña así como en el norte de Italia y en Alemania. Justo esta semana pasada he estado en Munich y vi en el escaparate de una joyería una preciosa pieza realizada con un Eguzkilore.

Pero dar esta leyenda a conocer no era una tarea nada fácil… ¡y vosotros lo conseguísteis!

Realizamos durante un tiempo una potente acción de comunicación con gabinetes de prensa. Queríamos hacer llegar a la gente esa parte de la sabiduría popular que había quedado un tanto arrinconada. Se hicieron muchos reportajes en diferentes medios de comunicación vascos y la gente mayor sí lo recordaba; era curioso ver cómo en cierta manera ellos nos hacían de “altavoz” contándolo a sus hijos y a sus nietos.

Y vuestro “Eguzkilore” fue tomando forma en otras piezas de joyería…

Así es. En un comienzo hicimos Eguzkilores de oro en broches, colgantes y pendientes. Luego fuimos incorporando otras piedras como los zafiros amarillos, que quedaban preciosos dando luz a la flor, y también combinamos el oro con diamantes. Más adelante hicimos otras colecciones en platino, y algún donostiarra ya quiso que los zafiros en lugar de amarillos fuesen “azules”. Estábamos muy contentos de cómo la gente acogía nuestras creaciones.

Y os fuisteis expandiendo… porque inicialmente teníais una tienda en Galdakano y luego en Amorebieta, y ahora tenéis nueve puntos de venta.

En un comienzo había mucha gente que venía a Bizkaia a por nuestras piezas, y también las vendíamos a través de nuestra página web que, como te podrás imaginar, funcionaba a golpe de teléfono; no se sabía lo que era el “carrito de la compra” (risas). Pero vimos que era el momento de expandirnos y fuimos abriendo nuevas joyerías en San Sebastián, Vitoria y Pamplona.

Bajo el paraguas de la marca Eguzkilore estáis continuamente innovando con nuevas líneas…

Así es, tenemos una filosofía empresarial de evolución constante en base a las nuevas tendencias del mercado. Hemos creado líneas como Eguzkitxiki y Eguzkiboda porque queremos que nuestras colecciones puedan abarcar todas las etapas de la vida, desde los más pequeños hasta las personas mayores. El público de nuestra marca es muy amplio y heterogéneo, y eso es algo que nos llena de satisfacción.

¿Cuál es vuestro producto más demandado?

Hay muchos pero yo creo que una de las colecciones que tienen más acogida es Eguzkitxiki. Nuestras joyas encierran una bonita simbología de protección en las diferentes etapas de la vida, y sin duda el mayor instinto de protección es el que tenemos hacia los más pequeños. Nuestras colecciones para los más pequeños van desde pendientes, pulseras y alfileres hasta llamadores de ángeles o chupeteros. Dentro de esta colección también tenemos la línea Ama-Mamá en oro y plata.

Valores como la igualdad y la solidaridad también forman parte de vuestra filosofía empresarial, ¿no es así Igotz?

Este es el maravilloso legado que siempre nos ha inculcado nuestra Ama. Ella era muy buena estudiante en el colegio, pero era la hermana mayor y no le dejaron continuar sus estudios. Se le quedó esa espinita clavada y siempre ha sido una mujer muy emprendedora y sensible con el tema de la igualdad, algo que nos ha inculcado desde pequeños. Hace un tiempo hizo un dibujo del símbolo de la mujer con un Eguzkilore y me dijo: Igotz, tienes que sacar esta colección, y además quiero que sea solidaria”. Así nació la colección #8Morea creada a favor de la igualdad. Con esta colección, cada año apoyamos a una asociación diferente que trabaje por el empoderamiento de la mujer. La anterior colección se realizó en colaboración con la fundación Erabide, en la que participa mi madre, y la actual se ha lanzado en colaboración con la fundación Clara Campoamor. De cada pieza que vendemos, dos euros van destinados a ayudar a la fundación con la que colaboramos en cada momento; queremos dar a conocer más a las asociaciones que luchan por los derechos de la mujer.

También tenéis la línea Eguzkicharm, ese concepto de “lleva todo lo que quieras contigo” que transmitís en vuestra web… háblame de ella.

Hemos tenido cinco concesionarios de la firma Pandora en nuestras tiendas, pero ahora esta firma ya tiene tiendas propias, y ello no es compatible con nuestra colaboración. Por ello decidimos sacar nuestra propia línea de “charms” con bonitas representaciones que se pueden incorporar a pulseras de plata flexibles o de cuero, y que van desde monumentos como la catedral de la Almudena o la Sagrada Familia hasta la Almendra de Vitoria, la barandilla de La Concha o los objetos más diversos que quieras llevar en tu muñeca porque te gustan o definen tu personalidad. Solemos preguntar a la gente qué cosas le gustan para lanzar nuevas piezas.

También tenéis joyas para celebraciones de comunión o colecciones que siguen las últimas tendencias del mercado.

Así es, ahora se llevan mucho las mini cadenas con símbolos como el infinito, la cruz o el árbol de la vida entre otros. Constantemente acudimos a ferias para saber qué tendencias imperan en el mercado y desarrollamos nuevas ideas para nuestro público que es muy amplio. Justo ahora acabamos de estar en una feria en torno al mundo de las bodas y hemos visto nuevas ideas en alianzas que nos han encantado.

Hablando de alianzas… en todas vuestras tiendas hay un importante espacio dedicado a Eguzkiboda, la línea especializada en el asesoramiento integral a los novios.

Mi madre tiene mucho conocimiento del visagismo, siempre se ha fijado mucho en el rostro de la mujer y depende de sus facciones le puede ir más un diseño u otro. Esa sensibilidad que tiene la hemos transmitido a nuestro personal a modo de formación. Y es que la joya que una novia luzca el día de su boda debe tener en cuenta muchos aspectos: cómo es ella, el peinado que llevará, el escote del vestido…. Por ello es fundamental escuchar mucho al cliente para acertar plenamente en su elección. En nuestras tiendas tenemos unos espacios muy agradables dedicados a asesorar a los novios. Aquí las novias pueden conocer las tendencias más actuales y valorar las distintas propuestas personalizadas a partir de un estudio de todos los detalles de su imagen y distintas pruebas. Quien lo desee puede concertar cita, tanto con nuestro personal del área de Eguzkiboda como con Ander.

Es impresionante ver la extensísima variedad de diseños que ofrecéis para que las parejas las luzcan conforme a sus gustos y su estilo.

Probablemente somos la firma a nivel nacional que más marcas de alianzas tenemos, pero Ander también puede crear diseños únicos de forma artesanal en base a lo que exactamente están buscando si así lo desean. Ahora tenemos una línea de alianzas en fibra de carbono que están gustando mucho a aquellos novios y novias que no se ven con una alianza de corte tradicional, incluso las estamos combinando con otros materiales como el oro rosa. También hay muchas parejas que tienen estilos diferentes y no tienen por qué lucir el mismo concepto de alianza en su dedo; prefieren llevar alianzas diferentes y en Eguzkilore siempre encuentran su estilo.

También podéis asesorarles si quieren llevar joyas de familia…

Así es, puede que la novia desee llevar una joya familiar y le ayudamos para que ese día esté en perfecto estado mediante una adecuada coordinación con el conjunto, su revisión y su puesta a punto gratuita.

¿Qué inspira a una firma como Eguzkilore?

Tantas cosas: ferias, viajes, experiencias… y la propia mujer por supuesto. Tenemos un estilo de joyas bastante sobrio; queremos que nuestros diseños puedan lucirse perdurando en el tiempo, que no sean joyas de moda pasajera.

Y en este momento vuestras colecciones también se venden en firmas como El Corte Inglés, además de en vuestra página web y en plataformas on line como Amazon y Aliexpress.

Así es, y estamos muy contentos. En comunidades como Madrid tenemos una gran demanda de nuestras joyas, lo cual nos demuestra que esa leyenda de nuestro Eguzkilore brilla con significado propio. El Corte Inglés está apostando mucho por nuestra línea Eguzkitxiki, y hechos como este nos animan aún más a seguir innovando y evolucionando.

Sin duda vuestra firma está cargada de sentimiento, y eso traspasa fronteras, ¡hasta pronto!

¡Hasta la siguiente publicación! ¡Estad atentos!

¡Nos vemos!

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