IRÚN, el Top 5 del guionista Diego San José

Algunas de las comedias españolas más exitosas de los últimos 15 años tienen nombre y apellidos: Diego San José (Irun, 1978). San José es el artífice, como guionista, de Pagafantas (2009), las supertaquilleras 8 apellidos vascos (2014) y 8 apellidos catalanes (2015), Superlópez (2018) y también es el creador de series como Vota Juan (2019). Recientemente Movistar+ ha anunciado una nueva serie original que lleva su firma, Celeste, y que se estrena a lo largo de 2024. Hace tiempo que vive en el centro de Madrid, pero en sus comparecencias públicas suele lanzar guiños a su ciudad natal con altas dosis de ironía y buen humor. En junio de 2014 se asomó al balcón del ayuntamiento de Irun para pronunciar el pregón de las fiestas de San Pedro y San Marcial.

Redacción: Jon Pagola
Fotografía:
Jon Goda

1. Pastelería Aguirre

Cualquiera que haya dado un paseo por el centro de Irun seguro que ha clavado la mirada en alguno de los escaparates de las dos pastelerías Aguirre, lugares de culto y peregrinaje para locales y visitantes. La más veterana, reformada, está en la plaza Jenaro Etxeandia y la gran debilidad de la mayoría de sus clientes son sus espectaculares brioches (con permiso de sus milhojas, otra de las especialidades de la casa). Diego asiente: “Hacer el brioche mejor que los franceses a cinco minutos de Francia es nuestra mayor gesta política. Aunque prefiero el local anterior, no lo perdono”.

2. Tinta Comics

En Irun los amantes de los tebeos, los juegos de rol y las frikadas tiene su particular Shangri-La entre la plaza Pío XII y la avenida Gipuzkoa. La tienda Tinta comics está especializada en Manga y superhéroes, pero también organizan partidas de Yu-Gi-Oh y juegos de mesa. “Cuando nació, en el barrio San Miguel, fue para mí como la biblioteca de Alejandría”, recuerda.

3. Galerías Juan Arana

Es uno de los espacios comerciales clásicos de Irun. Un lugar congelado en el tiempo, ajeno a las modas que vienen y van, como cantaban Alaska y Dinarama en El rey del glam. Un pasaje con locales variopintos que recorre el interior de un edificio que conecta el Paseo Colón y la calle Juan Arana. Pensándolo bien es un poco milagroso que se mantenga tal cual, prácticamente sin adulterar, como en los viejos tiempos. Diego incide en esta idea: “Me flipa. Es un pasadizo lisérgico. La derrota del marketing.

Ahí no han llegado las directrices que marcan las modas globales. Ahora están en un impasse raro, pero si aguantan diez años así, van a estar al nivel de los mercados vintage de Bricklane. Que no toquen nada”.

4. Discos Bloody Mary

El establecimiento de la calle Cipriano Larrañaga se mantiene a flote desde 1990. Bloody Mary representa a una forma romántica y apasionada de entender el rock and roll y, casi seguro, encabezaría una hipotética lista de las tiendas de discos más guays de todo el país. “Es un mito absoluto. El escaparate más bonito de la cornisa cantábrica”, dice Diego. En su interior destacan el punk, el pop independiente, el garaje, música de resistencia que no suena en la radiofórmula.

5. Pulpería Mariño

Otro clásico que lleva en pie desde 1978. El restaurante del barrio de Anaka es, a estas alturas, una máquina del tiempo que conserva entre sus muros los platos y sabores tradicionales de la cocina gallega: pulpo a feira, lacón cocido, empanada, Ribeiro… En 1991 fundaron un club de fútbol que en la actualidad cuenta con una decena de equipos federados y una escuela con más de 130 niños inscritos. “Hay más acento gallego en el Mariño que en un hogar del jubilado de Lugo”, cuenta Diego. “Y esa obsesión por crear equipos de fútbol antes de que lo pusieran de moda los jeques… El Mariño fue pionero”.

¡Gracias Diego!

¡Hasta la siguiente publicación! ¡Estad atentos!

¡Nos vemos!

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