SPIRIT EXPERIENCES, un viaje inolvidable a bordo de un velero

Hay momentos y sensaciones que nos pueden transportar al bienestar más absoluto. Como disfrutar a bordo de un velero de una naturaleza tan maravillosa como la que nos brinda la costa vasca, dejándonos envolver por el sonido del agua y el lenguaje de la brisa. ¡Esa sensación de libertad tan mágica activa el placer de los cinco sentidos!

Hoy vamos a ser testigos de todas esas sensaciones a bordo del velero Spirit, donde nos esperan Jon Wood y su padre, Ian, para disfrutar de una travesía de ensueño. Ellos comparten su gran pasión por la navegación a vela, y hace un año pusieron en marcha un bonito proyecto para brindar al viajero la posibilidad de conocer el País Vasco desde otra perspectiva. Una experiencia única para descubrir las tradiciones, la cultura y preciosos enclaves de la tierra vasca desde ese fascinante mar infinito, dejando en la memoria un recuerdo imborrable. 

Spirit Experiences te ofrece momentos premium exclusivos para que puedas disfrutar de todo un mundo de sensaciones en la mejor compañía. Spirit es el nombre de su velero, y elegante es su espíritu, además de ser un barco con una personalidad realmente singular. ¿Te vienes?

Entrevista: Gemma Garbizu
Fotografía y vídeo: Fernando Cortés, Jon Goda
Coordinación: Laura Manjarrés
Edición y postproducción: Filtro Creativo

Vestuario: Batela

SPIRIT EXPERIENCES

Hola Jon, la pasión por el mar y la navegación te viene de familia…

Así es, tanto mi padre como mi abuelo, que son de Liverpool, practicaban el esquí acuático y hacían carreras de velocidad en su localidad, y poco a poco se fueron introduciendo en el mundo de la vela hasta que mi abuelo fundó con otras personas el Club Náutico de Liverpool.

Tu padre, Ian, es tu inseparable compañero de tripulación en el Spirit ¿Qué le impulsó a establecerse en tierras vascas?

Mi padre continuó con la gran pasión de mi abuelo, y con dieciséis años comenzó a navegar en barcos de vela ligeros. Cuando tenía veinticuatro años conoció en Inglaterra a mi madre, que es de Rentería, y cuando vino a visitarla, el País Vasco le atrapó por completo; por sus paisajes, su historia, sus tradiciones, su gastronomía… Y decidió establecerse en San Sebastián.

Y aquí, tu padre encontró un enclave inmejorable para seguir navegando…

¡Imagínate! ¡Con la costa tan maravillosa que tenemos! Enseguida conoció a amigos con los que compartir su pasión por el mar. Él trabaja en el sector de la construcción, y cada vez que puede se escapa a navegar; esa increíble sensación de libertad que experimentas a bordo de un barco de vela es el mejor antídoto contra el estrés.

En tu caso, Jon, ¿a qué edad comenzaste a sentir esa pasión por la vela?

Cuando tenía cinco años me embarqué por primera vez en un Optimist, y a la edad de ocho navegué en un barco de vela grande. Ese día lo tengo grabado en mi mente; ¡fue una experiencia alucinante! 

¡Y con bastante adrenalina por lo que me has contado!

También (risas). Menos mal que con la madurez me he vuelto mucho más prudente. Iba con mi padre y dos amigos suyos; ellos estaban un poco reticentes de que les acompañase. Era una travesía nocturna de treinta y seis horas, y yo era el niño “que iba a salsear”. Ese día hacía mal tiempo; había mucho viento y grandes olas, y pensaban que me asustaría. Pero mi padre, que me conoce muy bien, insistió en llevarme porque estaba seguro de que la experiencia me encantaría… ¡y no se equivocó! Me pareció divertidísimo, y lo único en lo que pensaba desde ese momento era en repetir.

Siempre has sido muy deportista, ¿no Jon?

Desde pequeño me he sentido atraído por todo aquello que conlleve cierto riesgo. He jugado mucho a hockey, baloncesto… pero cuando comencé a navegar dejé de ir a algunos entrenamientos porque lo que más me gustaba era navegar. Recuerdo una anécdota divertida cuando fuimos a un partido clasificados para la final y yo, al faltar a algunos partidos anteriores, no me había enterado que estábamos en finales; ¡me enteré en el propio campo! Estaba claro que mi cabeza estaba puesta en otro sitio…

¿Cuándo te planteaste tomarte la navegación como una profesión?

Tuvieron que pasar algunos años. He realizado la carrera de LEINN, liderazgo, emprendimiento e innovación, en la universidad de Mondragón. Antes de ello mi padre me animó a realizar estudios para ser capitán de barco profesional, pero, aunque la navegación es mi gran pasión, también quería vivir otras experiencias. Siempre he tenido claro que quería emprender algo, y de hecho la formación en Mondragón me ha aportado conocimientos y experiencias que me han ayudado mucho a la hora de poner en marcha Spirit Experiences. 

Durante mis estudios universitarios, he tenido que desarrollar diferentes proyectos junto a mis compañeros; uno fue “Spanish Gastronomic Culture”, un proyecto turístico enfocado al mercado chino. A mí siempre me ha encantado viajar; estoy muy agradecido a mi familia por haberme dado la oportunidad de conocer mucho mundo, y en ese proyecto me di cuenta de que me atraía de una forma especial el sector turístico.

¿Qué es lo que más te atrae a la hora de viajar?

Me encanta descubrir sitios nuevos, pero también me encanta ayudar a otra gente a descubrir los que conozco. Esa interrelación de culturas y costumbres me llena mucho. A bordo de nuestro velero, queremos brindar al viajero una experiencia única para conocer la cultura vasca de una forma diferente, con toda esa historia, gastronomía y tradiciones que la hacen única desde otra perspectiva. ¡La perspectiva marina!, con esa fascinante diversidad de una costa salpicada por playas, puertos con encanto, bahías y desembocaduras de rías espectaculares que están esperando a ser descubiertas.

Háblanos del barco, Jon… ¡Me imagino que lo cuidarás como a un hijo!

Yo creo que más (risas). Se trata de un Dufour 425 Grand Large, que mide 12,60 metros y tiene capacidad para llevar a seis personas además de dos tripulantes. Yo lo defino como un velero elegante y estable. Elegante, porque además de tener mucha personalidad, está muy bien cuidado. Tanto mi padre como yo somos muy perfeccionistas en su mantenimiento y de hecho, aunque el barco tiene ya doce años, no los aparenta en absoluto. Todo está siempre limpio y pulido, y está equipado con todos los sistemas de seguridad y las comodidades necesarias para brindar una experiencia realmente memorable. Por otro lado, gracias a su gran estabilidad, logra una travesía de crucero con excepcionales cualidades a la hora de navegar. 

A bordo de este elegante velero, las experiencias pueden ser tan variadas como sea la imaginación de cada uno. Desde una inolvidable travesía familiar, hasta una original cena romántica, una inesperada pedida de mano, o una magnífica reunión de amigos. En Spirit Experiences también están abiertos a las propuestas que se les planteen dentro de una filosofía de responsabilidad, y pueden encargarse de todos los detalles para que resulte perfecta.

Has comentado que el barco cuenta con todas las comodidades.

Sin duda. Tratamos de que la navegación a bordo del Spirit sea una experiencia de lujo brindando todos los detalles para garantizar la máxima comodidad de nuestros huéspedes. Cuenta con una amplia sala con comedor interior, y tres camarotes en acabados de alta calidad para que los viajeros puedan cambiarse y dejar sus cosas. Además tiene una cocina equipada y dos baños para cubrir todas las necesidades, y en el exterior tenemos otro comedor en popa con asientos muy cómodos.

¿Y si el tiempo no acompaña?

También estamos preparados para poder disfrutar de la costa en cualquier clima; tenemos calefacción exterior y lo que llamamos “el iglú”, una capota transparente con ventanas para poder seguir disfrutando de toda la panorámica resguardados del frío.

¡Y por lo que veo no os falta ni un solo detalle!

Queremos ofrecer una experiencia de lujo en un lugar idílico. Por ello no escatimamos en detalles. Tenemos desde artículos de diversión como hinchables, material de pesca, juegos de mesa, ropa de abrigo, toallas… y hemos instalado una hamaca gigante en la proa del barco que brinda al navegante una sensación única de confort.

La proa es la zona más solicitada. ¡Tomar el sol o ver las olas tumbado en ella es una sensación indescriptible!

Estamos encantados con esta adquisición. La sensación que se experimenta desde la proa de un barco es sin duda la más emocionante, por ello no hemos dudado en incorporarla.

En este proyecto habrás tenido mucha ayuda…

Tengo la suerte de haber contado con muchas personas que me han apoyado, desde mi padre que me ha cedido su barco y que me acompaña en todas las travesías con los viajeros, hasta mi abuela que me ha cosido algunas cosas para el barco, gente de confianza que me ha ayudado en la web y en las estrategias de marketing, mi madre, hermanos, amigos… y mi novia que también me apoya y me ayuda mucho.

Una curiosidad… ¿Por qué se llama Spirit?

Era el nombre original del barco. Este velero lo compramos en Vigo a un amigo de mi padre que lo tenía en perfecto estado. Y da mala suerte cambiar el nombre a un barco así que no nos lo planteamos. Pero debo confesarte que mi padre lo llama “Spirit my way”. Hasta en eso es muy suyo (Jon sonríe). 

Recuerdo que cuando lo trajimos al País Vasco nos hizo muy mal tiempo y nos vino una fuerte tormenta. Había muy mala mar con olas de tres metros y veinte nudos de viento, pero el barco se portó y conseguimos llegar sin complicaciones.

¿Siempre te has sentido más atraído por los veleros? ¿Nunca te han atraído los yates?

Los barcos de vela navegan por la fuerza del viento, aunque están equipados con un motor auxiliar para entrar o salir del puerto o para utilizarlo en caso de que no haya viento suficiente para navegar. En el velero tu mente se relaja al máximo, porque en su silencio solo escuchas el sonido de las olas y de la brisa marina. Además son barcos más estables y menos contaminantes.

¡La panorámica de la costa vasca desde el Spirit es sin duda alucinante!

Es una maravilla la verdad, lo que visionas desde el mar no tiene nada que ver con lo que ves en tierra firme. No solo ves la primera línea de costa, sino que te puedes adentrar en una perspectiva mucho más profunda. En un día de buen tiempo se puede vislumbrar desde el cabo de Matxitxako en Bizkaia, hasta Biarritz o la zona montañosa de Aralar y el Aitzgorri.

¿Qué recorridos se pueden hacer a bordo del Spirit?

Los recorridos son completamente personalizados, según lo que nuestros huéspedes deseen. Podemos recorrer toda la costa guipuzcoana, parte de la costa francesa hasta la zona de San Juan De Luz y Biarritz, y también ir a localidades preciosas como el puerto de Pasaia. 

En mi opinión, dentro de esta costa, hay tres lugares tops para fondear. La bahía de Txingudi en Hondarribi es mi preferida; sus vistas son espectaculares y tiene un atardecer mágico. También es muy recomendable la zona de Getaria, otro enclave que me fascina. Seguro que no has visto bien las orejas de su ratón desde tierra… ¡pues desde el mar se ven perfectas! (risas). Y el puerto de Pasaia también es una maravilla. ¡Difícil elegir la verdad!

Me imagino que resultarán experiencias realmente memorables, ¿cómo creas cada una de ellas?

Nuestro objetivo es crear “Momentos Premium” para disfrutar en la mejor compañía. Para planificarlos, cada vez que un cliente se pone en contacto con nosotros para contratar una travesía, lo primero que hago es tener una entrevista por teléfono o vía online para conocer sus gustos, sus necesidades, las razones por las que quiere navegar… Lo llamamos nuestra “fase creciente”, ese proceso en el que comenzamos a dar forma creativa a esa experiencia personalizada que encaje perfectamente con cada persona.

Y me imagino que a bordo de vuestro velero, no puede faltar la experiencia gastronómica.

¡Por supuesto! Le damos mucha importancia, y por ello todas nuestras experiencias gastronómicas a bordo se realizan con productos de excelente calidad. Para realizar el menú, también tenemos muy en cuenta los gustos y necesidades del cliente, diseñando propuestas a medida para cada ocasión.

Tenéis diferentes niveles gastronómicos…

Así es. En base a lo que el cliente prefiera, tenemos diferentes opciones. Yo mismo puedo encargarme de preparar una comida o cena muy apetecible; me gusta mucho cocinar, sobre todo para los demás, y busco productos de excelente calidad para preparar propuestas sin grandes elaboraciones. Pero también contamos con un chef privado, Israel Martínez, que puede preparar deliciosas recetas más elaboradas y sofisticadas, elaboradas según los gustos de cada cliente.

Además de organizar experiencias a bordo de vuestro velero, también contáis con servicios adicionales.

Efectivamente, también colaboramos con otros profesionales como Aitor Delgado, un gran conocedor de la historia y la cultura vasca que puede realizar visitas guiadas también personalizadas. Por otro lado colaboramos con una empresa de taxis privados para llevar y traer a los pasajeros a cualquier parte y con un servicio de niñeras para aquellas parejas que necesiten dejar a sus hijos en las mejores manos. Además contamos con la colaboración de fotógrafos y videógrafos para poder realizar reportajes a bordo y llevarse un maravilloso recuerdo de la experiencia.

¡Desde luego no os falta detalle, Jon!

Muchas gracias, y si tengo que buscar un violinista para una cena romántica, ¡no te preocupes que también lo encuentro! (risas).

¡Conociéndoos no lo dudamos! ¡Ha sido un auténtico placer conoceros y disfrutar de esta maravillosa experiencia a bordo!

¡Hasta la siguiente publicación! ¡Estad atentos!

¡Nos vemos!

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