PEDRO CORMENZANA, CIRUJANO PLÁSTICO ESTÉTICO

¿Cómo se pueden compaginar la cirugía plástica y el yoga? De esto sabe mucho el doctor Pedro Cormenzana, reconocido cirujano plástico que lleva cerca de treinta años dedicándose al arte del rejuvenecimiento facial y la estética corporal. Por otro lado, siendo casi un adolescente, antes de iniciar sus estudios de medicina, descubrió con gran pasión el universo del yoga. Un hallazgo que le fascinó y que a través de su práctica continuada, como eterno alumno que es, ha ido profundizando hasta convertirse en un excepcional maestro, formándole como persona y como profesional.

Así lo afirma Pedro, “el yoga te puede ayudar en múltiples ámbitos de tu vida personal y profesional”. Está demostrado que esta práctica aumenta la energía, reduce la fatiga y mejora la concentración, y en una profesión tan exigente como la cirugía plástica, seguro que la práctica del yoga ha contribuido muy positivamente a mejorar sus resultados.

Hoy Pedro Cormenzana nos espera en la Policlínica Gipuzkoa donde tiene su consulta, aunque a lo largo de este reportaje vamos a descubrir sus “dos facetas”. ¿Hay dos identidades en este profesional de la cirugía estética… o quizás están tan íntimamente unidas y relacionadas que solo es una? ¡Vamos a conocerlo!

Entrevista: Gemma Garbizu
Fotografía: Fernando Cortés
Grabación de vídeo: Jon Borrego
Coordinación: Laura Manjarrés
Edición y postproducción: Filtro Creativo

PEDRO CORMENZANA

Hola Pedro, ¿qué te llevó a ser médico? ¿quizás la vocación?

En mi caso fue más por lo que me ha rodeado a nivel familiar. Mi padre y un tío mío han sido conocidos cirujanos, y ellos me han transmitido los valores de esta profesión desde que era pequeño. Cuando finalicé la carrera de medicina en Barcelona me decidí por la especialidad de cirugía plástica, reconstructiva y estética tras superar la oposición MIR. Me formé en diferentes hospitales nacionales y también visité a importantes cirujanos plásticos estéticos en Brasil.

La cirugía plástica abarca las facetas reconstructiva y estética…

Así es, yo me dedico a la cirugía plástica estética aunque también me he formado en la reconstructiva. Ambas especialidades están entrelazadas ya que los conocimientos son los mismos. Solía ir a París a hacer cursos de disección, y es que para ser un buen cirujano plástico estético debes tener un profundo conocimiento de la anatomía humana; es la base de toda buena cirugía. En el yoga también ocurre algo similar: el conocimiento de la anatomía del sistema músculo-esquelético ayuda a mejorar la práctica de las posturas o Asanas.

¿Cuáles son las grandes áreas de la cirugía plástica estética?

Por un lado están las cirugías de rejuvenecimiento facial, que son el lifting en cara y cuello, y la blefaroplastia o cirugía de los párpados. Otras cirugías plásticas son la rinoplastia y la otoplastia, para corregir nariz y orejas respectivamente, y otros campos muy importantes son la cirugía de mamas y la del contorno corporal.

¿Y cuál es el campo al que más te dedicas?

Yo abordo todas esas áreas que te acabo de mencionar, pero dentro de mi trayectoria donde he tenido más reconocimiento es en la cirugía del contorno corporal. He realizado intervenciones en casos muy complicados, por ejemplo, a pacientes con grandes secuelas de obesidades mórbidas. Tengo diversas publicaciones científicas y he dado muchas charlas en diferentes congresos a nivel nacional e internacional sobre el tema.

En rejuvenecimiento facial has mencionado el lifting, ¿qué resultados consigue?

El lifting es la cirugía del rejuvenecimiento facial; corrige la flacidez de la cara y del cuello mejorando lo que se denomina la papada o grasa excesiva en el cuello.

En la rinoplastia y la otoplastia, me imagino que verás pacientes que padecen complejos.

Por supuesto, pero la rinoplastia no solo trata de embellecer la forma de la nariz sino que también corrige problemas funcionales como las desviaciones del tabique. En la otoplastia o cirugía de las orejas, los casos más comunes son las orejas que sobresalen demasiado de la cabeza pero existen muchos tipos de deformidades que casi siempre se deben a un defecto congénito.

También has mencionado la cirugía de párpados, ¿es una operación complicada?

La cirugía de la mirada es una cirugía de estructuras muy pequeñas, por tanto podríamos catalogarla como microcirugía. Hablando de forma general, no considero que haya intervenciones sencillas y complicadas; todas requieren de precisión y habilidad pero en la cirugía facial más aún. La blefaroplastia es una cirugía muy fina; sus resultados son muy evidentes y al igual que sucede con el lifting podemos rejuvenecer entre diez y veinte años. Es muy demandada tanto por mujeres como por hombres y permite corregir la caída de los párpados superiores y las bolsas de los inferiores; ambas son características que hacen que parezcamos mayores y en algunos casos pueden incluso interferir con la visión.

Otra de tus especialidades es la cirugía de mama…

Efectivamente, existen tres procedimientos: el aumento de pecho con los implantes de última generación que ofrece resultados muy fiables; la reducción de pecho o mamoplastia de reducción, que es quizás la cirugía más gratificante al eliminar el complejo que suelen sufrir las mujeres que poseen mamas excesivamente grandes, y también está la cirugía de elevación mamaria o mastopexia, idónea para remodelar el pecho en mujeres que han tenido hijos y cuyos senos debido a la lactancia y a los cambios de volumen se han deteriorado. Por otro lado, existe un pequeño porcentaje de hombres que padecen ginecomastia, es decir, un agrandamiento del tejido mamario, y ello también se elimina mediante cirugía, generalmente de una forma bastante sencilla mediante liposucción.

Hay muchas personas que tienen miedo a la cirugía pero que quieren verse más jóvenes, ¿qué les recomiendas en estos casos?

Existen otras técnicas de rejuvenecimiento facial que sin ser quirúrgicas ofrecen buenos resultados. No van a solucionar la flacidez pero sí mejoran las arrugas y la pérdida de volumen en la cara. Una de ellas es el tratamiento con botox, que corrige las arrugas de expresión y puede suavizarlas mucho. Funciona muy bien en personas de mediana edad y hace un efecto “mini lifting”. En las cejas logra que la mirada resulte más relajada al quitar el ceño fruncido. Es recomendable comenzar a aplicarlo antes de que las arrugas sean muy marcadas, actuando a modo de prevención.

También están los rellenos de ácido hialurónico, que complementan los tratamientos de las arrugas aportando volumen en zonas como pómulos, sienes, labio y región mandibular. También se utiliza para mejorar algunas deformidades de la nariz; con la rinomodelacion en diez minutos podemos cambiar una nariz haciendo desaparecer una antiestética jiba. Ahora bien, hay que ser cuidadoso a la hora de aplicar estos tratamientos para que los resultados sean naturales, que es lo que la mayoría de las personas demandan.

¿A partir de qué edad recomiendas un tratamiento estético?

No hay una edad establecida para comenzar un tratamiento, depende de cada persona y de cómo evoluciona su piel, pero a partir de los treinta y cinco o cuarenta años se puede comenzar a realizar pequeños retoques de modo preventivo; así lograrás ir manteniéndote mejor ante el paso de los años. Pero es importante que la persona afronte el envejecimiento como algo inevitable; para ser feliz debemos aceptarlo sin obsesionarnos con este hecho. La cirugía y la medicina estética pueden combatir algunos problemas estéticos, pero solo seremos felices si entendemos que nuestro cuerpo inevitablemente se marchitará y desaparecerá.

El campo de la cirugía plástica y estética ha evolucionado muchísimo

Sin duda, comenzando por los avances de la anestesia, que es mucho más segura y no tiene efectos secundarios. Ello hace que la recuperación sea mucho más rápida. Pero hay otro aspecto que contribuye a una mejor recuperación y es sin duda operar de forma fina; si consigues que no haya pérdida de sangre la recuperación es mucho más rápida. Yo opero con lupas de aumento porque, por mucho que tengas bien la vista, te permite conseguir la máxima precisión.

Pedro con su hija Silvia, que colabora con él mientras cursa sus estudios de medicina.

Comentas que nunca debes confiarte en que una operación es sencilla…

Cualquier intervención debe requerir toda tu concentración por sencilla que parezca. He practicado cirugías a personas con grandes secuelas de obesidad mórbida a los que hay que confeccionarles metafóricamente hablando un “traje totalmente nuevo”, y debes pasar largas horas en un quirófano. Pero en los casos más sencillos hasta en los más complejos, el nivel de concentración debe ser el máximo.

Para esa concentración absoluta de la que hablas, a los diecisiete años descubriste un arte que te ha ayudado mucho tanto a nivel profesional como personal.

Así es, cuando era muy joven descubrí el mundo del yoga. Mi madre solía ir a un centro de San Sebastián a practicarlo y me decía que estaba encantada, así que un día me animé a probarlo y conecté. Posteriormente, cuando estudiaba en Pamplona y Barcelona, fui profundizando en su práctica.

¿Qué ha encontrado Pedro Cormenzana en el yoga?

Tantas cosas… El yoga va mucho más allá de realizar ciertas posturas físicas; es una filosofía de vida: de pensar y de vivir. La salud física y la mental están unidas y a mí me ha ayudado mucho tanto en mi crecimiento personal como en mi faceta profesional. Nos ayuda a que los pensamientos y las emociones se calmen de forma espontánea, nos brinda mayor control sobre el cuerpo y la respiración logrando que todo fluya en equilibrio. La mayoría de la gente realiza yoga como una forma de sentirse mejor; muchas personas que sufren contracturas o que no pueden dejar las pastillas para conciliar el sueño se van encontrando mucho mejor según van avanzando en esta práctica.

Pero el yoga tiene un gran componente físico… ¡solo hay que verte practicándolo en tu Instagram “nitya yoga”!

Sí, por supuesto; tiene una gran parte física donde se aprende a controlar el cuerpo y la respiración. Se tiende a pensar que si no tienes elasticidad no puedes practicar yoga y en absoluto; precisamente esta práctica viene muy bien para ganar en elasticidad. La fuerza y la coordinación también son claves en el yoga, y es cuestión de practicar de forma constante. Pero el yoga te enseña mucho más que a ser elástico; su filosofía es mucho más profunda y requiere mucha dedicación y disciplina para poder avanzar.

¡Desde luego que debe requerirlo! No creo que todos los mortales puedan conseguir estas posturas.

Si yo lo puedo hacer, tú seguramente también; todo es cuestión de práctica. En el yoga, cuerpo, mente y emociones están unidos, y un cuerpo rígido posiblemente está asociado a una mente rígida. Sí es verdad que en el yoga, para realizar posturas muy avanzadas deben darse unas condiciones y un background específicos, y ello se puede asociar también a unas capacidades genéticas. Pero el fin del yoga no es llegar a conseguir posturas acrobáticas, es lograr un control y supone una forma de purificación y fortalecimiento de nuestro cuerpo y de nuestra mente.

Me imagino que habrá que tener cuidado al realizar ciertas posturas…

Por supuesto, porque realizarlas sin conocimiento y sin alguien que te enseñe te puede provocar una lesión. Es muy importante tener la guía de un profesor cualificado e ir poco a poco, a tu ritmo y nunca comparar sino centrarte en tu propia progresión.

Tú concretamente practicas el Ashtanga Vinyasa Yoga; eres profesor titulado de este estilo de yoga.

Ashtanga es una palabra sánscrita; “asta” significa ocho y  “anga” es miembro o rama. Se trata de los ocho peldaños o etapas para alcanzar el estado del yoga descritas por el sabio Patañjali en sus textos de los Yoga Sutras. Son 196 aforismos o frases breves que condensan toda la sabiduría del yoga, y comprenderlos en todo su sentido te puede llevar toda la vida…

¿En qué consisten esos “peldaños” o etapas?

Los ocho escalones del Ashtanga Yoga de Patañjali son “herramientas” para poder llegar a la fase final del Samadhi o “iluminación” (estado de meditación), ese estado en el que de forma natural los pensamientos y las emociones se calman completamente. Comienza por los cinco Yamas, que son preceptos u obligaciones que se deben seguir para entrar en el “proyecto del yoga”. Todos son importantes pero el más importante es el primero, Ahimsa, o el precepto de la no violencia. Le siguen otros Yamas que son: decir la verdad, no robar, tener moderación en nuestros actos, y no acumular excesivamente ya que ello puede ser fuente de sufrimiento.

¿Cuáles son las siguientes etapas?

El segundo “peldaño” son los Niyamas; se trata de las recomendaciones que se deben seguir para ir avanzando en la filosofía del yoga. El primero y muy importante es Saucha; la pureza tanto exterior (limpieza del cuerpo) como interior (en la forma de alimentarse y de comportarse). También está Santosha, que se refiere al hecho de contentarse con lo que tenemos como fuente de felicidad. Le sigue Tapas que es la disciplina, practicando posturas dinámicas como medio de quemar las impurezas y ayudar a purificarnos. Y por último están Svadhyaya, que es el estudio de la sabiduría del yoga, e Isvara Pranidhana; la devoción y la confianza en la vida.

Y son ocho…

Así es, el tercer peldaño es Asana, que es la postura estática con la que trabajamos el cuerpo físico y, como te he comentado antes, para el yoga es una pequeña parte. Y le siguen Pranayama, que es el control de la respiración consciente; con la respiración trabajamos y regulamos la energía vital y si controlas tu respiración controlas tu mente. Los cuatro últimos son Pratyahara: la abstracción de los sentidos; Dharana, con lo que trabajamos la concentración; Dhyana, con lo que ejercitamos la meditación y Samadhi, que constituye el estado de plenitud.

¿Alcanzar el estado del bienestar en el yoga mejora tu salud mental y física?

Sin duda, cuando comienzas a practicar Ashtanga Vinyasa puedes notar que tienes unas agujetas impresionantes y que igual no vas a poder con ello, pero es cuestión de no abandonarlo y perseverar. Con la práctica y la meditación, las fluctuaciones y emociones en nuestra mente que pueden generar estrés y desasosiego se van calmando. Vas consiguiendo el estado NirHoda de paz y bienestar, y ese estado también influye en que el estado físico mejore. Se duerme mejor, se mejora la digestión… es como si limpias tu motor y le pones gasolina nueva; verás que fluye mucho mejor.

Al Ashtanga Vinyasa se le conoce también como el sistema de respiración en movimiento…

Vinyasa significa movimiento acompañado de respiración; el fluir a través de la respiración y el movimiento. Son posturas complejas y avanzadas que se hacen en progresión y tienen un protocolo muy definido de forma que en cualquier centro especializado en Ashtanga Vinyasa del mundo se practica de la misma forma. Existen tres series y la mayoría de las personas que lo practican no pasan de la primera; muy pocas pasan de la segunda y la tercera implica una gran dificultad. Para avanzar hay que practicar mucho; hace unos meses estuve en Paris profundizando en la segunda serie con un experto americano. Al igual que me formo continuamente en cirugía lo hago en yoga; realizo cursos y retiros con profesores de los que siempre puedo aprender. Mi filosofía es ser siempre un aprendiz o estudiante ya que la humildad nos da la sensación de que cuanto más sabemos más nos queda por aprender.

Tú, Pedro, dedicas mucho tiempo a la práctica del Ashtanga, porque además enseñas a otras personas.

Sí, practico todo lo que puedo, a diario y me faltan siempre horas en el día. Le doy mucha importancia a mi propia práctica y enseñar a otras personas me enriquece mucho. Enseño principalmente de forma privada e imparto cursos y talleres de iniciación a grupos reducidos. También enseño a profesores de yoga en el conocimiento de la anatomía y de los Yoga Sutras.

Tu profesión como cirujano exige mucho, sin duda el yoga debe ayudarte.

La cirugía en general es complicada y delicada, no solo la estética. Muchas veces nos encontramos con cirugías en las que puedes estar más de cinco o seis horas en un quirófano y debes mantener un nivel de concentración constante; controlar la respiración y tener una buena forma física es esencial y en todo esto el yoga me ayuda muchísimo.

¿Recomiendas practicar yoga?

Sí, definitivamente, sin importar edad o condición; todo el mundo debería iniciarse con un buen profesor. Estoy convencido de que si cada vez más gente practicara la filosofía del yoga se terminarían las guerras y buena parte de las enfermedades, y las personas vivirían felices simplemente con lo que tienen.

Gracias, Pedro, por dedicarnos un trocito de tu tiempo para que podamos conocerte mejor como persona.

¡Hasta la siguiente publicación! ¡Estad atentos!

¡Nos vemos!

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1 Comentarios
  • Claudia Frade
    Publicado el 00:33h, 09 septiembre Responder

    Hermoso reportaje Pedro! Sos un ejemplo de Ser Humano integro y “Todo Terreno” ..Buena persona, destacado profesional y sabio y disciplinado yogui .Namaskar desde Argentina🙏

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