ENCUENTRO VANTGUARD 2018

Vantguard no es la clásica empresa del sector de bebidas. Aunque están presentes en más de 70 países, ellos mismos reconocen que no están obsesionados con llegar a liderar el mercado en el corto plazo. Esa no es su liga. Están hechos de otra pasta. Seguro que ya has visto sus botellas en bares y restaurantes de San Sebastián. Los diseños de Vantguard tienen un brillo sofisticado, una aureola bella e hipnótica que lo distinguen del resto de competidores. Sus marcas (Gin Mare, 1724, 22 Artesian Water, Ysabel Regina) son de calidad premium y se plantean casi como desafíos matemáticos. Cuando sacan una nueva referencia al mercado se formulan la siguiente pregunta: ¿y por qué no?

Todos los años Vantguard celebra un encuentro anual con sus socios (importadores de bebidas, básicamente) en el que estrechan lazos y actualizan contenidos. Hasta ahora se habían reunido en Berlín aprovechando que en el mes de octubre tiene lugar la feria internacional Bar Convent. Pero decidieron dar un giro estratégico y este año han trasladado la jornada a Donostia. Jaime Teulón, representante de Vantguard , apunta tres razones de peso en la elección: el ADN aventurero de la empresa, el tirón gastronómico de nuestra ciudad y hacer ver a sus partners que la coctelería también tiene cabida más allá de las grandes ciudades y capitales.

Redacción: Jon Pagola
Fotos: Marta Ennes
Edición y postproducción: Filtro Creativo

A finales de octubre el Basque Culinary Center acogió la primera parte del Vantguard summit. ¿Hay un sitio más apropiado para un evento de este tipo? Desde las nueve de la mañana se desarrollaron media docena de conferencias y charlas en los que repasaron las últimas novedades del sector. Uno de los objetivos principales de un encuentro así, explica Jaime, consiste en potenciar la participación de los asistentes y convertirlos en el “brazo ejecutor” de los mensajes de la marca hasta que ésta llega al consumidor. Para una empresa como Vantguard el relato, lo que se conoce como storytelling, es clave.

Al mediodía, el templado sol de otoño les acompañó en el espacio Oteiza del restaurante Akelarre. En la ladera del Monte Igueldo el evento Vantguard cambió de lugar, mutó de espíritu. Se creó un ambiente informal y distendido, pero al mismo tiempo disfrutaron de una experiencia única.

Habían confiado en el tándem formado por la cocina de Pedro Subijana (desde 2006 mantiene tres Estrellas Michelín) y la barra de coctelería capitaneada por un barman galáctico, Patxi Troitiño.

Patxi Troitiño y su equipo, dispuestos a sorprender con sus creativos cócteles. 

Se prepararon dos tipos de cócteles partiendo de las marcas de la compañía. Uno de ellos llamado Gochucana a base de Capucana (su cachaça premium) para platos salados y otro hecho con Ysabel Regina (brandy) para los dulces. Por su parte, la cocina de Subijana se empleó a fondo: almohadilla de camarón, polvorón de patata frita con una cuchara de gin-tonic (Gin Mare, ¡por supuesto!), bombón de negroni y una castaña rellena de crema de castañas.

Patxi Troitiño preparando una Gochucana con cachaça Capucana

Almohadilla de camarón.

Polvorón de patata frita con una cuchara de gin-tonic Gin Mare.

La ginebra Gin Mare es el niño mimado de Vantguard. Una ginebra de autor que recrea el estilo de vida mediterráneo creado a través de albahaca, tomillo, romero y oliva arbequina.

Los asistentes al evento pudieron degustar sus combinados favoritos elaborados con bebidas Vantguard, como por ejemplo, la tónica Tonic Water 1724, exquisita e idónea para mezclas.

Uno de los cócteles estrella fue elaborado con Ysabel Regina (brandy) para los bocados más dulces.

Castaña rellena con crema de castañas.

Divertido, imponente y diferencial. Así define José Ramón Berasategui, manager del área norte de GPB (Global Premium Brand, importadora de Vantguard en España) la ruta de pintxos que habían diseñado para la noche. Tres fueron los bares elegidos (Portaletas, Txuleta y Txalupa) y no se tomó la decisión por capricho o al tuntún. En cada lugar se probaban dos pintxos, uno de ellos cocinado con uno de sus destilados y el otro maridado con un cóctel hecho con alguna de sus marcas.

22 Artesian Water, otra de las joyas de Vantguard, procedente de un manantial milenario de La Rioja.

El bar Portaletas (calle Puerto, 21) tiene la particularidad de estar a un paso del puerto donostiarra. De la sangre mediterránea de Ysabel Regina a orillas del Cantábrico. El tándem formado por las ostras y el Gin Mare fueron las grandes triunfadoras.

El restaurante Txuleta de la plaza de la Trinidad es uno de los más emblemáticos de la Parte Vieja. Muy apegado a la tradición de la gastronomía vasca, el menú fue el siguiente: foie con reducción de Ysabel Regina y maridado con un vino de Jerez, un carpaccio de chuleta sobre una tosta y un Bloody Mare… con Gin Mare.

Foie con reducción de Ysabel Regina y maridado con un vino de Jerez.

Bloody Mare preparado con Gin Mare.

La ruta se completó en el espacio privado de la planta baja del Txalupa. Un local que en muy poco tiempo puede sacar pecho por su apuesta por la innovación y la creatividad. Toma nota de los dos pintxos que se sirvieron. Tomate con salsa de Ysabel Regina, anchoa y pesto de pipas de calabaza maridado con un vino de Riesling, por un lado. Por otro, un pintxo de cogollo a la parrilla con gratinado de bacalao y ajo asado, que se complementaba con un cóctel llamado Sofía (de Capucana y blend de tes).

Tomate con salsa de Ysabel Regina, anchoa y pesto de pipas de calabaza maridado con un vino de Riesling.

El fin de fiesta fue en el ¡Be! Club (Paseo Salamanca, 3), el local que sustituye al mítico Be Bop. Allí, con hits de los años 80 como amena banda sonora, les esperaba una última sorpresa. El artista José Miguel Piñero, conocido como El Taller de Piñero, estaba pintando un mural de un alebrije; ya sabéis, los animales fantásticos de la cultura mejicana y que en este caso forman parte de la espectacular imagen del tequila Curado.

José Miguel Piñero, fundador y director de El Taller de Piñero.

El tequila se presentó por primera vez a los partners de Vantguard, una infusión de ágave cocido con el que pretenden revolucionar el mercado de tequila. Desde Donostia al mundo.

Las diferentes variades del tequila Curado se pudieron degustar con cócteles seductores o en chupito… ¡Viva México! Fue el epílogo perfecto para un día que había empezado con unas jornadas en el Basque Culinary Center, siguió con las imponentes vistas del restaurante Akelarre y se remató en la Parte Vieja.

Dos de las tres variedades de tequila “Curado” que acaba de lanzar Vantguard. La tercera variedad desapareció de forma misteriosa… 😉

Nos vamos de la fiesta deseando que San Sebastián sustituya a Berlín y tengamos encuentro Vantguard para rato. ¡Hasta la próxima!

VANTGUARD

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