EL AULA AZUL

MANILA SHOP & PELUQUERÍA MALOA

Qué importante es saber expresarte en un idioma para poder relacionarte en el país donde se habla. El lenguaje es la base de la comunicación; sin él no hay entendimiento, no podemos comprender a los que nos rodean. Si dejamos las teorías aparte y descendemos a casos concretos, cuántos extranjeros vienen a San Sebastián y no pueden saborear nuestra ciudad en toda su dimensión porque no nos entienden… o cuántos donostiarras viajan a Londres e igual saben decir “Hello” y “Good Bye” pero no mucho más… recordemos aquel famoso “relaxing cup of café con leche”; ¡¡corrió como la pólvora!!

En la calle San Martin, 50 de San Sebastián, existe una academia de Idiomas con una filosofía muy particular y una metodología de enseñanza realmente interesante y efectiva. Se trata de El Aula Azul, un centro que comenzó su andadura hace años como academia de español para extranjeros y que, desde hace ya tres años, también imparte clases de inglés, tanto para adultos como para niños. Hoy conoceremos a Ester Blanco y a Silvia García, sus propietarias, quienes nos hablarán de una metodología de enseñanza que está teniendo una excelente acogida por parte de muchísimos alumnos… con resultados de lo más satisfactorios en el aprendizaje del idioma.

En El Aula Azul se respira un ambiente muy internacional donde se aprende, bien español o inglés, dentro de un concepto de enseñanza bastante alejado de las academias tradicionales. Y es que en El Aula Azul se ayuda a los alumnos a aprender el idioma en todos los sentidos y ¡con todos los sentidos! Con una metodología basada sobre todo en saber afrontar situaciones reales y cotidianas utilizando un idioma que no es el tuyo. Porque está claro que saber gramática es importante… pero saber expresarte correctamente en las situaciones más diversas de la vida es esencial.

Colaboradores: Manila Shop y Peluquería Maloa

Entrevista: Gemma Garbizu
Fotografía: Marian Etxebeste y Jon Borrego.
Grabación de vídeo: Jon Borrego
Coordinación: Laura Manjarrés
Edición y postproducción: Filtro Creativo

MAKING OF

Hola Ester, ¿de dónde surge la idea de crear El Aula Azul?

El Aula Azul es un proyecto que ha tenido muchos años de maduración hasta convertirse en una realidad. Silvia y yo nos conocemos desde el colegio, y posteriormente coincidimos en la universidad, en Pamplona, donde estudiamos comunicación- Yo cursé la rama de Periodismo y Silvia la de Publicidad y Relaciones públicas.

Pero tras estudiar la carrera, vuestros caminos tomaron direcciones distintas…

Así es. Yo me fui a Barcelona donde realicé un master relacionado con temas de Internet, y Silvia por su lado se fue a Madrid a trabajar.

¿Cuándo fue la primera vez que conectaste con el mundo de la enseñanza?

La idea de dedicarme al periodismo no me terminaba de convencer, y tampoco encontraba trabajo del master que había estudiado, así que me animé a realizar un curso de profesora de español para extranjeros. La experiencia no pudo gustarme más, me lo pasé increíble, aprendí muchísimo y me encantaba ese mundo.

¿Qué es lo que más te atraía?

Siempre me ha gustado el trato con las personas, y el hecho de conocer a gente de países muy diferentes, con culturas y visiones muy diversas, me parecía de lo más enriquecedor. Además, en esta labor profesional ves resultados tangibles, cuando por ejemplo puedes conseguir que en dos meses una persona que no sabe nada de un idioma pueda empezar a comunicarse. Ahora que llevo ya muchos años en el mundo de la enseñanza, y que me gusta cada día más, sí pienso que esta profesión es muy vocacional.

Pero regresaste a San Sebastián y no te dedicaste a ello…

A mí me hubiese encantado dedicarme a ello desde un principio, pero muchas personas que conocía me desanimaban; pensaban que no era un trabajo serio y que no funcionaría. Por ello comencé a trabajar en una agencia de comunicación: me iba bien y aprendí muchísimo, pero llegó un momento en el que me di cuenta de que prefería volver al mundo de la enseñanza ya que lo echaba mucho de menos.

Americana de terciopelo de Manila Shop.

Y tú, Silvia ¿dónde estabas por aquella época?

Yo había estado en Madrid trabajando para una multinacional pero, al igual que Ester, no me encontraba a gusto con lo que hacía, me parecía demasiado serio. Además, constantemente teníamos conferencias con Estados Unidos y Londres; yo había estudiado inglés muchísimos años y tenía una base muy buena de gramática pero en esas situaciones me daba cuenta de que mi nivel de conversación no era todo lo bueno que podía ser. Como no estaba muy contenta decidí cambiar de aires y dejar el trabajo. Una amiga mía estaba pensando en irse a Londres y le propuse que nos fuésemos juntas a Edimburgo: ¡a la aventura! Mis padres pensaron que me había vuelto loca.

Vestido verde de Manila Shop.

Pues te gustó mucho la aventura por tierras escocesas, ¿no?… porque te quedaste cuatro años.

Así es. Mis primeros trabajos fueron haciendo camas y después haciendo hamburguesas. Como estaba contenta en Edimburgo busqué trabajo relacionado con lo que había estudiado; primero trabajé en un tour operador de viajes y luego estuve de coordinadora de eventos en un hotel.

¿Pero querías quedarte allí de forma indefinida?

No, siempre tuve la idea de regresar. Un año Ester vino a visitarme y hablamos sobre la posibilidad de montar algo relacionado con la enseñanza de español a extranjeros. En un primer momento pensamos en un hotel rural, donde además de enseñar el idioma ofreciésemos alojamiento, pero ello requería una fuerte inversión y lo descartamos.

Pero tú Silvia, al igual que Ester, seguiste trabajando en temas relacionados con tu especialidad…

Sí, cuando finalmente volví a San Sebastián después de cuatro años años en Escocia, trabajé en el departamento de Comunicación de varias empresas aquí, pero seguía pensando en la idea de montar un proyecto de enseñanza de español con Ester. Finalmente, tras estar un año madurando seriamente el proyecto, creamos El Aula Azul.

Pendientes bicolor de Manila Shop.

Chaqueta larga de punto de Manila Shop.

Actualmente en El Aula Azul también se imparte la enseñanza del inglés, pero comenzó como escuela de español para extranjeros, ¿Por qué elegisteis ese nombre?

Queríamos crear una academia con un estilo muy personal donde se respirara el alma de San Sebastián, que fuese una academia alejada de un concepto de clases un tanto frías e impersonales. Nuestra ciudad se identifica con el color azul y de ahí el nombre; con los años este nombre se ha cargado de muchos significados para nosotras, y cada vez nos gusta más; quizás por la evolución tan bonita que estamos teniendo.

El Aula Azul nació en el año 2009… ¿ya estaba ubicada en la calle San Martín?

No, nuestros comienzos fueron en el paseo de Errondo, donde abrimos un local muy pequeño que nosotras mismas pintamos con toda la ilusión del mundo. Teníamos solo dos aulas y afortunadamente, aunque ya había comenzado la crisis, nos concedieron algunas subvenciones que nos ayudaron a poner en marcha la academia. Y eso que fuimos a la Cámara de Comercio para que nos asesoraran sobra la viabilidad del proyecto y nos pusieron el tema muy negro, no nos animaba, pero nosotras teníamos claro que nos embarcaríamos en esa aventura empresarial.

Americana de terciopelo de Manila Shop.

¿Quiénes fueron vuestros primeros clientes?

Fueron profesores de inglés que trabajaban en la ciudad y querían aprender o mejorar su español. Cuando estábamos pintando el local entró Edward, un chico australiano preguntando si dábamos clases de español; estuvo con nosotras muchos años aprendiendo el idioma y debió aprenderlo bien porque se sacó aquí la carrera de medicina. Tenemos muy buen recuerdo de él ya que se convirtió en un gran amigo. (Ester y Silvia sonríen recordándolo).

Me imagino que poco a poco el “boca a boca” hizo que fueran viniendo más personas…

Así es. Luego empezamos a tener como alumnos a algunos investigadores porque Fomento creó el proyecto Talent House para favorecer la integración de investigadores a su llegada a San Sebastián. El BCBL (centro de investigación del lenguaje) contactó con El Aula Azul para dar clases de español a sus investigadores extranjeros y ello nos brindó una gran oportunidad. A día de hoy seguimos impartiendo clases ahí y les estamos muy agradecidas. También dábamos clases a las mujeres de los investigadores y a sus hijos, así como cursos intensivos a turistas que venían a la ciudad por poco tiempo. También hemos dado clases a niños Saharauis y de Chernobil, que fue una experiencia muy gratificante.

En el año 2014 decidís dar el salto a la calle San Martín…

Efectivamente, el local de Errondo se nos había quedado muy pequeño y vinimos al centro; aquí estamos al lado de la playa y para los alumnos es muy cómodo. Estábamos cada vez más contentas con la evolución de la academia, pero fue en 2016 cuando experimentamos una expansión importante debido al boom del turismo en Donostia. Y de hecho, justamente ahora estamos a punto de recibir la certificación de calidad del Instituto Cervantes.

Vuestra filosofía de enseñanza del idioma engloba muchos más aspectos que simplemente impartir clases en un aula… ¿Es uno de vuestros grandes valores diferenciales?

El idioma es lo que ayuda a nuestros alumnos a desenvolverse en su entorno y a establecer relaciones con los demás; por eso pensamos que su aprendizaje debe ir mucho más allá de lo que se enseña en la propia aula. Y esa es la filosofía que compartimos con todos los profesores que dan clases a nuestros alumnos: ayudarte con el idioma en todos los sentidos. Creo que la cercanía y la dedicación siempre nos han caracterizado; nos involucramos al cien por cien.

Tendréis muchos cursos para elegir en función de lo que prefiere cada persona…

Así es. Tenemos cursos en grupos, clases particulares, cursos para familias, cursos de español exprés para quien viene de paso unos días… Y se pueden combinar con actividades de lo más diversas, como surf en verano, equitación, español en la calle mientras vas descubriendo la ciudad… También organizamos actividades gratuitas para nuestros alumnos; los jueves, por ejemplo hay profesores que van de pintxo pote con quien quiera apuntarse (se ha creado una bonita comunidad de amigos).

Y hace tres años decidís crear The Blue Room, el área de enseñanza del idioma inglés para personas de aquí…

Lo teníamos tan fácil para dar el paso… tenemos la coyuntura perfecta para establecer sinergias entre los alumnos que aprenden español y los que aprenden inglés. Y teníamos una metodología que funcionaba muy bien con el español y que se podía aplicar perfectamente al idioma ingles. Esto nos ha permitido dar lo oportunidad a nuestros alumnos de establecer relaciones muy provechosas entre ellos.

¿En qué consiste vuestra metodología de enseñanza?

Tanto en las clases de español como en las de inglés, hablamos desde el minuto cero en el idioma que hay que aprender. En el caso de las clases de inglés todos los profesores son nativos, al igual que la coordinadora del departamento. Cuidamos muchísimo la metodología que impartimos y todos los profesores que trabajan en la academia reciben un curso de formación para que lo apliquen. Es una metodología muy basada en la comunicación en un clima muy agradable, algo imprescindible en el proceso de aprendizaje de un idioma extranjero.

Ester y Silvia nos comentan que tienen la suerte de contar con un equipo increíble que se involucra al cien por cien, y ello se nota en los resultados de aprendizaje de sus alumnos.

¿Qué programas tenéis?

Además de las clases en las aulas, tenemos programas para ofrecer todavía más oportunidades de practicar el idioma en contextos reales. Ofrecemos por ejemplo, el programa “Inmersión total” , donde juntamos a alumnos de aquí con extranjeros para que ambos practiquen el idioma por turnos y son todo un éxito. También hacemos debates y charlas que los alumnos pueden prepararse para exponerlas y luego el profesor les da un feed back… o el “Talking Pal” donde juntamos a dos alumnos, español y extranjero, para que hagan juntos una tarea ayudando a la interactuación. Constantemente ideamos cosas nuevas.

¿La conversación debe estar por encima de la gramática?

Puedes tener mucho conocimiento de gramática… pero si no dominas la conversación falla un pilar muy importante. Nosotros damos a la gramática su importancia; por supuesto que es necesaria, pero sobre todo hacemos que nuestros alumnos aprendan funciones comunicativas. Más que aprender el presente indicativo o el pretérito pluscuamperfecto hay que ser capaz de tener conversaciones en las distintas situaciones de la vida cotidiana o el trabajo. Nosotros aplicamos la metodología accional, debes aprender a desenvolverte con el idioma en diferentes contextos y no siempre son fáciles. Puedes por ejemplo estar en un restaurante con ruido, donde el camarero habla muy rápido porque está estresado… o tener una videoconferencia con el extranjero con muchos interlocutores que hablan a la vez, y debes poder lidiar con ello.

Todos los martes organizáis una jornada en Tabakalera de forma gratuita, ¿no?

Así es, de 19,45 h a 21,45 h. tenemos un profesor que organiza la jornada. Acuden personas de diferentes nacionalidades para que parte del tiempo se hable en español y parte en otro idioma: normalmente suele ser inglés pero también vienen alemanes y franceses. Es una actividad que está teniendo mucho éxito y muchos donostiarras se animan a venir a practicar el inglés u otros idiomas. ¡Hasta se ha creado un grupo de whatsapp! Lo que diferencia esta actividad de otras similares es que hay un profesor que está organizando los grupos, propone temas… Es casi como una clase de conversación gratuita. Creemos que la gente que acude, y repite cada semana, está muy contenta con el formato.

¿También tenéis clases de preparación para sacar títulos de idioma oficiales?

Por supuesto, tenemos cursos para todos los títulos de Cambridge. Son cursos especiales de preparación para los diferentes niveles, donde se enseña a dominar la parte gramatical pero también la oral.

¿Tenéis alumnos de todas las edades?

Sí, en The Blue Room (el área de clases de inglés) tenemos cursos para niños desde los cuatro hasta los quince años y adultos, por supuesto. En el caso de los niños, tampoco les impartimos clases al uso, sino que les organizamos actividades en inglés: clases de cocina, de manualidades, de baile, de story telling… Cada niño elige un día de la semana en función de la actividad que quiere. Luego tenemos a grupos de adolescentes y adultos que bien porque viajan o por motivos de trabajo, quieren aprender a desenvolverse en el extranjero.

Otra ventaja de El Aula Azul es que los grupos son reducidos…

Así es, esto es fundamental para poder aprender un idioma en buenas condiciones. Los grupos son de ocho o nueve personas como máximo, pero normalmente son de cuatro o cinco alumnos.

Me llama la atención el carácter tan amable que transmite vuestra marca, el diseño de vuestra web, la decoración de las instalaciones…

Creemos que todo debe respirar y transmitir esa filosofía de cercanía que nos caracteriza. Queremos que nuestros alumnos se sientan a gusto y muy cómodos en un entorno que invite a compartir sus experiencias en otro idioma que no es el suyo. El aprendizaje de un idioma es muy emocional; si no te sientes cómodo y si no creas un vínculo positivo con la lengua, va a ser muy difícil que puedas progresar.

¡Muchísimas gracias! y cualquier día de estos nos apuntamos al pintxo pote con vosotros.

MANILA SHOP

LOOK SILVIA

  • Vestido verde Manila Manila.
  • Pendientes flor bicolor Manila.
  • Chaqueta larga de punto Manila.
  • Jersey largo de punto Manila.
  • Pendientes bicolor Manila.

LOOK ESTER

  • Americana de terciopelo Manila.
  • Bufanda teja Manila.
  • Pendientes geométricos Manila.

¡Hasta la siguiente publicación! ¡Estad atentos!

¡Nos vemos!

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