ANA ECHEVESTE, QUIROPRÁCTICA

SACHER & FEDERÓPTICOS LEGARDA & LAUKKA & ANA CACHO

Hipócrates ya afirmaba que si una o más vértebras se desalinean, aunque se desplacen solo un poco, pueden llegar a producir serias complicaciones para la salud y hasta llevar incluso a la muerte en caso de no ser ajustadas adecuadamente. ¡Estamos hablando de una afirmación que tiene la friolera de más de cinco mil años! Yo no quiero ser tan tremendista, pero hay estudios que demuestran que someterse a cuidados quiroprácticos regulares para ajustar las vértebras, ayuda a las personas a tener más vitalidad, a tener una mejor salud y a ser menos propensas a utilizar medicamentos.

Nuestra protagonista de hoy, la Quiropráctica Ana Echeveste, sabe mucho de esta afirmación. Su labor con todas aquellas personas que acuden a su consulta, ubicada en la Avenida de Tolosa 29, es la de optimizar el funcionamiento de su cuerpo, la fisiología de su organismo y sacarle el mayor partido. ¿Quién no quiere eso para cualquiera de sus seres queridos?

Ana me comenta que hay algo muy importante que debemos saber de este campo: la Quiropráctica no trata problemas, sino que pone el cuerpo en las condiciones necesarias para que se cure él solo. Y desde luego que, a lo largo de su trayectoria profesional, los cuerpos de muchos pacientes a los que Ana ha ajustado con sus “habilidosas manos” se han recuperado. ¿Por arte de magia? En absoluto. Más bien por una profesión que lleva años siendo en Estados Unidos una de las más solicitadas por las personas para restablecerse.

Colaboradores: SacherFederópticos Legarda & LaukkaAna Cacho (Estética y maquillaje)

Entrevista: Gemma Garbizu
Fotografía: Marian Etxebeste
Grabación de vídeo: Jon Borrego
Coordinación: Laura Manjarrés
Edición y postproducción: Filtro Creativo

ANA ECHEVESTE

Hola Ana, tu inquietud por ayudar a las personas en lo relativo a su salud viene de lejos…

Yo vengo de una familia de médicos; mi padre era cardiólogo, un hermano mío es radiólogo y la verdad es que nunca me había planteado otro futuro profesional que no fuera la medicina. Siempre he tenido una gran inquietud por ayudar a las personas en el área de la salud, sin embargo, cuando estaba ya en cuarto de carrera, mi perspectiva sobre cómo podía ayudarles a nivel profesional empezó a cambiar.

¿Qué ocurrió para que cambiaras de opinión?

Poco a poco empecé a ser consciente de que ese no era mi sitio. Mi padre siempre me decía que la medicina había cambiado mucho y no tenía gran ilusión de que nosotros fuésemos médicos; pensaba que se había deshumanizado un poco.

Y cuando estabas cursando el cuarto año de medicina tomaste una decisión…

Recuerdo que llegué a casa y mis padres estaban en el jardín. Les dije: “quiero dejar la carrera, siento que no es lo mío”. Mi padre me comentó que por qué no la terminaba, ya que solo me quedaban dos años, pero no encontré en ellos mucha insistencia y finalmente me apoyaron en mi decisión.

¿Y no te has arrepentido nunca de la decisión que tomaste?

Jamás. Con el tiempo fui descubriendo que quitar enfermedades, que es la gran labor que hacen los médicos, no es lo mismo que ayudar a la gente a estar sana. La profesión médica de quitar enfermedades es una labor esencial, por supuesto, pero eso no implica que la persona esté más sana. Te pongo un ejemplo: tienes un infarto y el médico te quita el bloqueo de la arteria, pero luego debes ser tú el que con una buena alimentación y siguiendo las prescripciones del médico debes conseguir que tu corazón funcione mejor. O si me rompo una pierna y me la escayolan, únicamente eso no conseguirá que mi pierna funcione mejor; deberé hacer rehabilitación para conseguirlo.

Jersey punto color crudo de Sacher.

¿Y cómo descubriste el campo de la Quiropráctica?

Mi abuelo llevaba muchos años yendo a un quiropráctico; se había roto la cadera y tenía muchos problemas de espalda. Mi madre me dijo que mi abuelo estaba muy contento con ese profesional y me animó a que fuera a hablar con el quiropráctico. Yo en ese momento no sabía cómo encaminarme; solo sabía que no quería seguir estudiando medicina. Este profesional me explicó en qué consistía la quiropráctica, el porqué de su importancia y, si te soy sincera, no terminé de entender todo (Ana sonríe). Sin embargo, cuando me animó a irme a Atlanta, a la universidad más importante de Quiropráctica en ese momento, algo me impulsó a convencerme de que quería profundizar en este campo.

Desde luego que profundizaste… porque allí te fuiste, a Atlanta. ¿Sabías inglés?

Mi inglés era bastante chapucero, así que primero me fui seis meses a Oregón para estudiarlo a tope. Después accedí a la universidad de Atlanta; por aquel entonces era una de las universidades de Quiropráctica más importantes a nivel mundial. El día de la presentación me quedé encantada y pensé: “este es mi sitio”. Y eso que me fui con un colchón hinchable a la aventura con veintidós años, porque no sabía dónde podría comprar muebles para el apartamento donde iba a vivir (risas).

Y la experiencia fue inmejorable…

Los cinco años que he estado en la Universidad de Life, en Atlanta, han sido los de mayor descubrimiento y crecimiento en mi vida, y me han ayudado a descubrir todo lo que la Quiropráctica puede ofrecer.

Dime Ana, en qué consiste la Quiropráctica, esa profesión que te enamora desde hace ya tantos años.

El objetivo de la Quiropráctica es optimizar nuestra calidad de vida devolviendo al sistema nervioso su normal funcionamiento y su equilibrio. Nosotros los quiroprácticos jamás tratamos de suplir al médico; es un paradigma complementario a la medicina tradicional. En nuestro centro estamos para ayudar a nuestros pacientes a que su cuerpo funcione en óptimas condiciones más allá de los síntomas que puedan presentar. Nuestro fin es buscar el restablecimiento de la salud mediante el ajuste de ciertas estructuras orgánicas, especialmente la columna vertebral.

¿Vosotros trabajáis sobre la columna vertebral?

Exacto, sobre las veinticuatro vértebras que la conforman. La columna protege nuestro sistema nervioso, el cual coordina y regula todas las funciones de nuestro cuerpo. Cuidando de la estructura cuidamos de la función…. Para que veas hasta qué punto esa relación es relevante en nuestra salud, hace poco un amigo mío, en Estados Unidos, junto a un grupo de cardiólogos, hizo un estudio que publicaron en el “Journal of Human Hypertension” (revista de divulgación científica dedicada al estudio de la hipertensión), y observaron cómo el cuidado Quiropráctico específico del Atlas, la primera cervical, tenía un efecto beneficioso en los niveles de hipertensión.

¿Y duele lo que les haces a tus pacientes?

¿Doler? En absoluto, hay gente que se queda tan relajada que se nos duerme. Lo que sí hay que tener es mucha maña para hacer los ajustes con los mejores resultados; la especificidad es importante y en el centro nos lo tomamos muy en serio.

Jersey punto color crudo y pantalón negro de Sacher.

Un concepto básico para vosotros, los quiroprácticos, es creer que “el que cura es el propio cuerpo”.

Por supuesto. El cuerpo tiene una enorme capacidad de autorregulación. A mi abuela le han operado de la cadera y le han puesto una prótesis, pero si su cuerpo no tuviese capacidad de reparación, esa prótesis no se hubiera integrado bien en su cuerpo, ni hubiese sido capaz de ponerse de pie otra vez. Lo que nosotros los quiroprácticos hacemos desde un punto de vista terapéutico es tratar de ayudar a los recursos espontáneos del cuerpo.

En España la Quiropráctica es una profesión bastante nueva aún, ¿no Ana?

Sí, estamos a años luz de países como Estados Unidos donde la Quiropráctica lleva muchísimo tiempo desarrollándose profesionalmente. Los grandes equipos deportivos siempre tienen al quiropráctico y al fisioterapeuta en plantilla; el Inter de Milán también. Y es que ambos profesionales realizan dos labores completamente diferentes. La Quiropráctica es la tercera profesión sanitaria más demandada del mundo a nivel de usuarios, y países como Noruega, que tienen una octava parte de población respecto a nosotros, tienen como cinco veces más quiroprácticos que nuestro país. Pero a España le queda un largo camino por recorrer.

Gafa redonda de metal de Federópticos Legarda.

¿Qué técnicas utilizáis?           

Hay más de cien técnicas distintas para lograr exactamente lo mismo. Algunas son manuales, otras se realizan en camillas especiales; todo depende de la tipología del paciente y de las zonas a ajustar. Al centro acuden muchos pacientes con migrañas, dolores de cuello, de espalda… o sin síntomas, y nosotros damos una charla gratuita, todos los miércoles a las siete y media de la tarde, en la que informamos de los beneficios de esta profesión para la salud; desde aquí quiero animar a las personas a que vengan.

Collar largo con ágatas bicolor, medallón de Jade y pieza tibetana de Laukka.

Blusa blanca y pantalón negro de Sacher.

¿Cuál es el lado más bonito de tu trabajo?

Cuando un paciente por ejemplo me dice: “se me había olvidado lo que era estar sin dolor de espalda”… cuando una mujer me comenta que antes las reglas le dolían muchísimo y ya no. O cuando un paciente me dice que le han hecho una analítica y le ha bajado el colesterol. Y es que la Quiropráctica está estrechamente relacionada con que tu cuerpo funcione mejor a todos los niveles. Yo creo cien por cien en la capacidad de reparación del cuerpo, y con la quiropráctica contribuimos a que se recupere.

El estrés también hace estragos en muchas personas, seguro que verás muchos casos.

Sin duda y, hablando de estrés, hay muchas personas que me dicen: “Sigo teniendo problemas, pero me doy cuenta de que los llevo mejor”. Yo no puedo solucionar los problemas de la gente, pero sé hacer que el cuerpo funcione mejor y, cuando eso ocurre, incluso los problemas se enfrentan desde otra óptica. Cuando el cuerpo está más fuerte, nuestra capacidad de adaptación es más fuerte y todo te afecta menos. Ya la propia Organización Mundial de la Salud, en 1948, la definió de la siguiente manera: “La salud es un estado de completo bienestar de físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Esto es salud… aunque todos lo relacionamos con que no nos duela nada.

Blusa blanca y pantalón negro de Sacher.

Tenéis un espacio muy agradable para que los pacientes se sientan a gusto, Ana. Me encanta el sitio.

Nosotros creemos que la gente tiene un potencial innato de estar sanos y felices cuando se encuentran en el entorno adecuado, y todo en nuestro centro está diseñado para ayudar a las personas a descubrir su propio potencial.

Habrás tenido casos que te han llenado de mucha satisfacción…

Muchos sí. Tengo una paciente que padece de fibromialgia; la llevo ajustando diez años. Esta mujer llegó a tener solo tres horas funcionales al día y con mucho dolor; el resto del tiempo se lo pasaba en la cama o en el sofá sin moverse del dolor que tenía. Hoy es el día en el que tiene una vida laboral normal, y eso me llena de felicidad. Yo he tenido a personas de ochenta años que han entrado por la puerta con bastón agachadas y han salido erguidas. Y no sabes lo gratificante que es ver eso. O pacientes que sufrían de muchísimos episodios de migrañas y ahora les ocurre con mucha menos frecuencia.

Gafa redonda de metal de Federópticos Legarda.

La Quiropráctica también es muy aconsejable para el embarazo, ¿no?

Por supuesto; tanto para aquellas mujeres a las que les cuesta quedarse embarazadas, ya que nuestro sistema endocrino (las hormonas) y nuestro sistema nervioso están íntimamente relacionados. Varias mujeres en la consulta, bajo cuidado quiropráctico y después de mucho tiempo intentándolo, se han quedado en estado; hay muchos casos clínicos publicados.

¿También es muy adecuado para las mujeres que ya están embarazadas?

También. Durante el embarazo el cuerpo de la madre experimenta muchos cambios que pueden hacer que surjan interferencias en el sistema nervioso, pudiendo afectar negativamente a la madre y al bebé. El cuidado quiropráctico ayuda a la madre a mantener la alineación y la flexibilidad de la columna y la pelvis, y que el proceso de gestación se desarrolle en mejores condiciones.

Blusa blanca y pantalón negro de Sacher. Collar largo con ágatas bicolor, medallón de Jade y pieza tibetana de Laukka.

Tú, Ana, lo has comprobado personalmente…

Desde luego que sí. Hace unos años cuando estábamos haciendo las obras en mi anterior consulta, se me cayeron seiscientos treinta kilos encima de una de mis rodillas; eran siete paneles de cristal. ¿Resultado? Cinco músculos rotos así como cuatro ligamentos y dos meniscos; un auténtico desastre. Me fui a urgencias y un cirujano maravilloso que me atendió me dijo: “mi trabajo es unir los extremos, el resto depende de tu cuerpo”. Por esta razón debía dar a mi cuerpo todo lo que necesitaba para reparar esto. Para ello al día siguiente vino un compañero quiropráctico y me ajustó la vértebra más importante que tenemos, el Atlas, que estaba subluxada; me dejó todas las vértebras en su sitio y me tiré tres semanas en el hospital. Estuve un año en rehabilitación y he llorado mucho del dolor tan grande que tenía. Pero me dieron un noventa y cinco por ciento de posibilidades de no poder volver andar en condiciones, y hoy camino completamente normal.

Bolso de piel natural lavada y teñida con forma trenzada de Laukka.

Cazadora negra de piel y pantalón negro de Sacher. Gafa redonda negra con doble puente de Federópticos Legarda.

¿Hay mucha gente escéptica de los beneficios de la Quiropráctica?

Sí la hay, pero te diré que a esta consulta vienen muchos médicos y dentistas a que les ajuste las vértebras; vienen desde hace años, con eso te digo todo. Y mi propio padre, que al principio cuando mi abuelo iba al quiropráctico pensaba que esa práctica era una tontería, él mismo se trató de sus migrañas, sus vértigos y sus dolores de espalda que eran tremendos con Quiropráctica, y se le fueron todos.

Las técnicas de Quiropráctica también se realizan mucho con deportistas, ¿no?

Desde luego, desde el deportista de calle hasta los atletas de primer nivel utilizan la Quiropráctica, porque es una manera para mejorar la salud y el rendimiento.

Bolso shopping de piel de zorro con asas de cuero, combinado en camel y negro de Laukka.

Gafa de pasta redonda clásica de Federópticos Legarda.

Las personas tendemos en general a ir a un especialista solo cuando algo nos duele, ¿esto es un error?

¿No crees que la salud hay que cuidarla antes de perderla? Debemos cambiarnos el chip y poner más en práctica el dicho: “más vale prevenir que curar”. Porque muchas veces cuando reaccionamos puede que ya sea tarde. Yo me he encontrado con chicos de quince años con desgastes de cadera porque llevan años con subluxaciones y no se han dado cuenta. Hay personas que vienen porque les duele la cadera y piensan que es por la edad, pero sin embargo la otra no les duele y les suelo preguntar si una de las caderas nació antes que la otra (Ana se ríe). Esa cadera le duele porque está desgastada, lleva tiempo teniendo una subluxación, pero como no duele no se ha percatado de ello.

Cazadora negra de piel y blusa blanca de Sacher.

Pensaba que el desgaste de cadera se produce con la edad…

Yo imparto clase en la escuela de Quiropráctica de Barcelona; una vez al mes hago una master class donde enseño dos técnicas de ajuste que aprendí en Atlanta. Les suelo hacer una “media trampa” enseñándoles dos radiografías; una de mi abuela de noventa y cinco años que lleva treinta años realizándose ajustes quiroprácticos en sus vértebras, y la otra de un señor de setenta años que empezó a ajustarse hace un año. Todo el mundo piensa que la que tiene más desgaste es la de mi abuela, que tiene noventa y cinco años pero se equivocan; el mayor desgaste es el de la persona más joven. La edad no es el único factor.

Jersey rosa palo de punto de Sacher.

Echando la vista atrás, ¿eres feliz con tu trayectoria profesional?

Muchísimo; adoro mi trabajo y es verdad que montar este negocio con veintisiete años fue una pequeña aventura, pero no puedo estar más satisfecha de haber podido ayudar a tantas personas. Algunos pacientes a los que he tratado han querido estudiar Quiropráctica y ahora están ellos en Atlanta. Y me encanta la docencia; transmitir la pasión por mi trabajo cada vez que imparto una clase en Barcelona es algo que me llena mucho.

Jersey rosa palo de punto de Sacher. Gafa pasta rosa de Federópticos Legarda.

Jersey rosa palo de punto de Sacher, collar al cuello de cuarzo rosa y medallón Jade y clutch de mano aterciopelado en color rosa palo, con banderola adicional para cruzar de Laukka.

Veo que eres una persona muy positiva…

Pues antes no lo era. De pequeña era muy feliz, pero con catorce años me diagnosticaron una epilepsia y fue muy duro. La medicación me cambió mucho el cuerpo y entré en un estado de victimismo y depresión. Cuando llegué al mundo de la Quiropráctica descubrí una filosofía donde se enseña que tu cuerpo puede, que es inteligente y que te puede hacer mejorar. Empecé a cuidarme, a leer. Hay un libro que me impactó: “El hombre en busca de sentido”, escrito por un psiquiatra en un campo de concentración que observaba cómo los judíos que sobrevivían no eran los más fuertes, sino aquellos que tenían un verdadero motivo para sobrevivir. Hoy es el día en el que tengo la epilepsia controlada.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

¡¡Cantar!!. Canto en el Coro Easo desde hace dos años y en el de Summa desde hace cuatro, y me sienta de maravilla. También me gusta la naturaleza, ir al monte a desconectar, y soy una gran lectora.

¡Ha sido un placer Ana!, nos vemos pronto en una de esas charlas que impartes o ¿quizás en un concierto?

SACHER

LOOK 01

  • Blusa blanca Sacher
  • Pantalón negro Hongo
  • Jersey punto color crudo Sacher

LOOK 02

  • Blusa blanca Sacher
  • Pantalón negro Hongo

LOOK 03

  • Blusa blanca Sacher
  • Pantalón negro Hongo
  • Cazadora piel negra Hongo

LOOK 04

  • Pantalón negro Hongo
  • Jersey rosa palo de punto Sacher

FEDERÓPTICOS LEGARDA

  • Gafa redonda de metal de Gucci 
  • Gafa redonda negra con doble puente de Stella McCartney
  • Gafa de pasta redonda clásica de Gucci
  • Gafa pasta rosa Bottega Veneta 

LAUKKA

  • Collar largo de Pimrose, con ágatas bicolor, medallón de Jade y pieza tibetana.
  • Bolso de piel natural lavada y teñida con forma trenzada. Tiene bandolera regulable y múltiples bolsillos interiores.
  • Bolso shopping de piel de zorro con asas de cuero, combinado en camel y negro.
  • Clutch de mano aterciopelado en color rosa palo, con banderola adicional para cruzar.
  • Collar al cuello, hecho a mano por Pimrose, de cuarzo rosa y medallón Jade.

¡Hasta la siguiente publicación! ¡Estad atentos!

¡Nos vemos!

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